lunes 27 de junio de 2022 - Edición Nº1300

Sociedad | 16 jun 2022

Robots sexuales: ¿Qué es el SexTech?

La industria del sexo continúa la imagen de la mujer hegemónica para el placer sexual del hombre


RealBotix, una compañía estadounidense, lanza su último producto a través de un video titulado ”los primeros robots sexuales están a punto de llegar al mercado”, en el que presentan a Harmony 2.1, creada por Real Doll, adaptada para tener sexo.

Matt McMullen, director ejecutivo de la empresa, señaló que el robot con Inteligencia Artificial tiene acento escoces de “Glasgow Uni” y que, de acuerdo a especialistas “se proyecta que para 2050 podrían ser más frecuentes las relaciones sexuales entre los seres humanos y robots que personas”.

El sextech, un fenómeno que implica desde juguetes hasta robots con inteligencia artificial, surge de la unión entre la tecnología y el sexo, abarca múltiples dispositivos que van desde los juguetes hasta los robots sexuales.  

La tecnología sexual tiene menos de una década de desarrollo. Actualmente, en China, la empresa AI presentó a Emma, una muñeca equipada con calor corporal, conversación inteligente y robótica facial. En España, el experto en nanotecnología, Sergi Santos, creó a Samantha, una muñeca sexual realista fabricada en China a la que le incorporó un sofisticado sistema operativo que permite que se la programe para interactuar de manera familiar, romántica o sexual. En Estados Unidos, la misma empresa estadounidense que creó a Harmony, que tiene un precio base de 6.000 dólares, y es capaz de memorizar las preferencias sexuales de su acompañante, presentó un prototipo de la versión masculina del robot sexual, Henry

Estos humanoides se pueden adquirir por internet. Además se puede diseñar su aspecto físico, elegir los rasgos de su personalidad y reprogramar para lograr una “experiencia más placentera”.

La excusa frente a esta afirmación es que los androides pueden negarse a concretar la relación sexual, alegando dolor de cabeza o apagando su sistema. La pregunta es los propietarios de estos artilugios sexuales ¿cumplirán con estas limitaciones?

En cambio, Henry, según McMullen “fue creado para que las mujeres no se sintieran solas”. Entre sus funciones están discutir con la anfitriona su programa de televisión favorito o una película, contar las últimas noticias y rumores en Internet, citar canciones y versos de amor, bromear y decir frases románticas. El robot sexual también reparte cumplidos.

Teniendo en cuenta el contexto de violencia machista en el que se ven envueltas las mujeres de manera constante, que la industria del sexo continúe sobreexplotando la imagen de la mujer hegemónica para obtener beneficios económicos, perpetúando la violencia simbólica sobre los cuerpos femeninos,  la creación de robots a los que se le ensambla la cabeza, se le selecciona el tono de piel, el caracter, el acento al hablar y que brinda la opción de crear réplicas de personas reales con las que se mantenía un vínculo afectivo que “permite continuar compartiendo actividad más allá de que el vínculo real se haya terminado”, debería alarmarnos. Es una manera de fomentar las relaciones tóxicas y de control abusivo. 

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