sábado 28 de mayo de 2022 - Edición Nº1270

Sociedad | 12 may 2022

El Covid-19 produjo una crisis global en el aprendizaje

La consultora estratégica a nivel global, McKinsey, plantea en su estudio posibles consideraciones para el apoyo de estudiantes en recuperación


La pandemia por Covid-19 afectó tanto a la salud mental como al progreso académico y transformó el bienestar de los estudiantes alrededor del mundo. En el estudio realizado por la consultora estratégica a nivel global, McKinsey, se plantean posibles consideraciones para el apoyo de estudiantes en recuperación.

Además, evalúan “el efecto potencial de la pandemia en el aprendizaje de los estudiantes al multiplicar la cantidad de tiempo que la escuela estuvo interrumpida en cada país por la efectividad estimada de la educación que recibieron los estudiantes durante las interrupciones”.

Los establecimientos educativos en los países con ingresos medios, como  América Latina y el sur de Asia, fueron los que permanecieron cerrados durante más tiempo: aproximadamente 75 semanas desde que comenzó el aislamiento obligatorio.

El impacto de las medidas preventivas en la educación se suma a las desigualdades históricas presentes en el sistema educativo.  Mientras que los estudiantes en los países de altos ingresos adquirían 50 puntos de resultados, los estudiantes de los países de bajos ingresos sólo ganaban 20. 

América Latina forma parte del grupo de países con bajos ingresos: su atraso, debido al confinamiento, es de entre 9 a 15 meses, a pesar de las medidas alternativas de clases virtuales.

“Los niveles más bajos de aprendizaje se traducen en un menor potencial de ingresos futuros para los estudiantes y una menor productividad económica para las naciones”, señala el estudio.

El análisis sostiene que, a partir de los datos disponibles, encontraron que “ningún país quedó intacto, pero el impacto varió entre regiones y dentro de los países”.

“Incluso en lugares con sistemas escolares efectivos y conectividad casi universal y acceso a dispositivos, los retrasos en el aprendizaje fueron significativos, especialmente para las poblaciones históricamente vulnerables”, explica.

Asimismo, indica que es probable que “en muchos países que tenían malos resultados educativos antes de la pandemia, los reveses fueron aún mayores” y por lo tanto requieran un “esfuerzo coordinado aún más ambicioso para abordar la interrupción que han experimentado los estudiantes”.

En ese sentido, los retrasos en el aprendizaje tienen el potencial de afectar el crecimiento económico. Según la investigación de McKinsey “el aprendizaje inconcluso relacionado con la COVID-19 podría traducirse en $1,6 billones en pérdidas anuales para la economía mundial”.

Por lo tanto, es posible que dichos países deban reevaluar sus sistemas educativos ya que muchos alumnos, probablemente, no tuvieran acceso a ninguna opción de aprendizaje durante la pandemia.

Los resultados de aprendizaje armonizados (HLO) del Banco Mundial comparan el rendimiento y el crecimiento del aprendizaje entre países, y en ellos se deja claro que “no se estaba aprendiendo mucho en algunos países incluso antes de la pandemia”.

Las instituciones educativas en América Latina son de rendimiento de bajo a moderado, lo que significa que tenían cierta capacidad para planificar e implementar opciones de aprendizaje a distancia. Por lo que “cuando las escuelas tuvieron que cerrar durante largos períodos de tiempo o pasar al aprendizaje híbrido, los estudiantes se vieron privados de muchos de estos beneficios”

“El impacto de la pandemia en la salud socioemocional, mental y física de los estudiantes se ha medido incluso menos que su impacto en el rendimiento académico, pero los primeros indicios son preocupantes”, detallan. 

En cuanto a los planteamientos para el apoyo de estudiantes en recuperación se propone que “existan protocolos para un aprendizaje en persona seguro y de apoyo, y garantizar que existan planes para brindar opciones remotas que apoyen al niño en su totalidad en el sistema, la escuela y los niveles de los estudiantes en respuesta a futuras crisis”. 

Por otro lado, consideran que los “sistemas podrían considerar un enfoque escalonado para respaldar la reincorporación” con “una comprensión tanto de la profundidad como de la amplitud de las necesidades de los estudiantes, los sistemas y las escuelas podrían considerar tres palancas de aceleración académica: más tiempo, más atención dedicada y contenido más enfocado”.

Por último, sostienen que “a menos que se pueda mitigar el impacto de la pandemia en el aprendizaje de los estudiantes y se pueda apoyar a los estudiantes para que se pongan al día con el aprendizaje perdido, la economía global podría experimentar un menor crecimiento del PIB durante la vida de esta generación”.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias