El crédito orientado al consumo volvió a registrar un terreno negativo durante octubre de 2026, impulsado fundamentalmente por el retroceso en los saldos financiados mediante tarjetas de crédito. De acuerdo con un relevamiento de la consultora Equilibra, el financiamiento total destinado al sector privado exhibió una leve caída mensual del 0,1% en términos reales y sin estacionalidad, evidenciando una dinámica dispar entre las empresas y la economía doméstica.
En el desglose sectorial, mientras los créditos orientados a las firmas corporativas lograron una expansión del 0,3% real, las líneas dirigidas a los hogares experimentaron una merma del 0,3%. Esta evolución ratifica la brecha existente entre el financiamiento abocado al consumo cotidiano y aquel vinculado a la inversión productiva o la adquisición de viviendas.
La mayor retracción dentro del segmento familiar se concentró en los saldos de tarjetas de crédito, que anotaron un declive del 2,1% real sin estacionalidad a lo largo del mes. Por su parte, los préstamos personales mostraron una variación negativa más moderada, con un descenso del 0,1%.
En la vereda opuesta, los préstamos con garantía real avanzaron un 2,3% real impulsados por la paulatina recuperación de los créditos hipotecarios. No obstante, el mayor dinamismo en la financiación con garantía no alcanzó a compensar el peso contractivo de los plásticos y del crédito de consumo masivo, determinando el resultado negativo general del agregado de las familias.