El Estudio de Opinión Nacional correspondiente a octubre de 2026, elaborado por la consultora Reale Dalla Torre (RDT), advierte sobre un escenario de paridad electoral y un persistente malestar social vinculado a la situación económica. La investigación, realizada mediante un relevamiento digital de 1.107 casos en todo el territorio nacional entre el 22 y el 28 de octubre, detalla que —a pesar de un ligero freno en la caída de la imagen de Javier Milei— los niveles de desaprobación a su gestión continúan siendo mayoritarios.
De acuerdo con el informe, la adhesión firme al rumbo económico se situó en el 29,5% en octubre, mientras que la desaprobación de la administración nacional trepó al 58,6%. En el plano social, el humor financiero no muestra mejorías significativas: el 52,8% de los encuestados señala que "no alcanza el dinero" como su principal preocupación, seguida por la inquietud en torno al empleo (43,7%) y el incremento en las tarifas de servicios públicos (38,7%). Además, el estudio consigna que casi el 80% de los consultados debió postergar algún pago (tarjetas, préstamos, impuestos o servicios básicos) en los últimos tres meses debido a la falta de liquidez.
El estudio de RDT destaca una polarización cada vez más marcada entre el oficialismo y el peronismo, con una reducción del espacio del centro y una baja en los niveles de abstención o voto en blanco. En la puja por la intención de voto de primera vuelta, Javier Milei encabeza las preferencias con el 28,9%, seguido por Axel Kicillof con el 19,8% y Sergio Massa con el 11,4%.
Ante un eventual escenario de balotaje entre Milei y Kicillof, los números reflejan un virtual empate técnico: el candidato opositor reúne el 37,2% de las preferencias frente al 36,2% del actual mandatario, contemplando un 15,9% de votos en blanco y un 10,7% de indecisos. Al proyectar los votos válidos en este mano a mano, la diferencia se estrecha al límite, otorgando un 50,7% para Kicillof y un 49,3% para Milei.
Como resultado de estas variables, el Índice de Reelegibilidad elaborado por la consultora se sostiene en 50 puntos (dentro de una banda de confianza de 45 a 52). Este indicador refleja que, si bien el presidente conserva un núcleo duro de apoyo firme y fideliza a su electorado, el rechazo a su figura y las dificultades cotidianas del bolsillo frenan la ampliación de su techo electoral, dejando abierta una contienda sumamente disputada para el próximo ciclo presidencial.