El Poder Ejecutivo Nacional formalizó el otorgamiento de un bono previsional extraordinario de hasta $70.000 para las liquidaciones del mes de noviembre. La medida quedó formalizada mediante el Decreto 1296/2026 publicado en el Boletín Oficial, determinando que el refuerzo económico será percibido por los jubilados, pensionados y titulares de prestaciones sociales que liquidan sus haberes a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
De acuerdo con el esquema regulatorio, el monto íntegro de la suma fija estará destinado a aquellos beneficiarios que cobren ingresos equivalentes o inferiores al haber mínimo garantizado. En tanto, para quienes superen dicho umbral pero no alcancen el tope fijado por la norma, la asignación se abonará de forma proporcional y decreciente hasta compensar la diferencia. Con el bono completo, quienes perciban el piso previsional de $444.158,45 alcanzarán un ingreso total de $514.158,45 durante el undécimo mes del año.
La magnitud de este aporte evidencia su acotado alcance frente al costo de vida reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En septiembre, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.632.504,69 en el Gran Buenos Aires para no caer bajo la línea de pobreza, por lo que el bono de $70.000 equivale a tan solo el 4,3% de dicha Canasta Básica Total (CBT). En relación a la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que fija el umbral de indigencia en $738.689,90, el refuerzo cubre aproximadamente el 9,5% de las necesidades del grupo familiar.
Por tratarse de un beneficio de carácter suplementario no remunerativo, la suma no se incorpora de forma definitiva a la estructura del haber mensual ni altera las futuras escalas de ajuste por movilidad. La implementación de este auxilio monetario procura atenuar la pérdida del poder adquisitivo de los sectores de menores ingresos, aunque su ponderación final continúa rezagada frente a la canasta de bienes y servicios de los hogares.