La consultora C-P dio a conocer su informe de "Ingresos y Empleo" correspondiente a septiembre de 2026, trazando un diagnóstico de profundización en la crisis del trabajo registrado frente a un comportamiento volátil de los salarios reales. Según el documento, la contracción del empleo privado asalariado alcanzó su 13° mes consecutivo de caída, acumula una pérdida de 141.000 puestos desde mayo de 2025 (-2,3%) y supera en magnitud al ajuste derivado de la devaluación de fines de 2023.
El estudio detalla que, si se evalúa la serie desde agosto de 2023, la destrucción de empleo en las empresas privadas sobrepasa los 281.000 puestos, ubicándose por encima del ciclo contractivo de 2018-2019. Este deterioro se explica centralmente por el bajo dinamismo de la demanda agregada, que llevó la tasa de entrada de trabajadores al mercado formal a niveles mínimos comparables con la crisis del año 2002. A nivel sectorial, el impacto resulta asimétrico: mientras los sectores intensivos en mano de obra como la industria, el comercio y la construcción traccionan la baja, las actividades vinculadas a la energía, la minería o el sector financiero no logran generar empleo neto.
En el frente de los ingresos, el relevamiento de C-P destaca que en agosto los salarios de convenio privados registraron un incremento promedio del 2,9% frente a una inflación del 1,7%, lo que permitió un alivio del 1,2% en el poder adquisitivo. Sin embargo, la consultora señala que este repunte se apoyó en el uso de sumas fijas y ajustes discretos en paritarias que venían rezagadas. Para los acuerdos cerrados hacia septiembre, el adelanto estimado muestra un incremento del 1,8%, lo que evidencia el impacto de una pauta salarial alineada al 2% mensual.
Por su parte, el análisis sobre las prestaciones sociales y previsionales marca desempeños divergentes. En agosto, las jubilaciones medias y altas mostraron una leve variación positiva del 0,2% real por el efecto del ajuste mensual indexado al IPC, en tanto que la mínima permaneció estancada debido al congelamiento del bono. De manera análoga, mientras la Asignación Universal por Hijo (AUH) creció un 0,2% real, el congelamiento del monto nominal de la Tarjeta Alimentar ($72.250) derivó en una pérdida de su poder de compra del 1,6%.