Las viviendas modulares se posicionan como una alternativa habitacional en crecimiento en Argentina y suman nuevas opciones de financiamiento para quienes buscan acceder a una propiedad. El sistema se caracteriza por fabricar buena parte de la estructura en una planta industrial para luego trasladarla al terreno, un mecanismo que permite reducir los tiempos de obra, mejorar la previsibilidad de los costos y disminuir la incidencia de las condiciones climáticas.
La modalidad es utilizada tanto para viviendas permanentes como para casas de fin de semana, emprendimientos turísticos y desarrollos inmobiliarios. En la provincia de Buenos Aires, la demanda se concentra especialmente en localidades costeras, zonas serranas, municipios del interior y áreas suburbanas en expansión, donde distintas familias buscan concretar una vivienda propia en menos tiempo que mediante los métodos tradicionales.
A diferencia de una casa prefabricada convencional, las viviendas modulares están conformadas por módulos estructurales elaborados bajo estándares industriales que posteriormente se ensamblan en el terreno. Las unidades pueden combinarse de diferentes formas para crear proyectos con distintas superficies, distribuciones y niveles de equipamiento.
Uno de los principales atractivos del sistema es la rapidez de ejecución: en menos de 90 días puede estar lista una vivienda para ser habitada. A esto se suma la posibilidad de establecer desde el comienzo un presupuesto determinado y contar con un proceso de construcción estandarizado, lo que brinda mayor previsibilidad durante el desarrollo del proyecto.
Una línea de crédito para viviendas modulares
Con el objetivo de ampliar las posibilidades de acceso a la vivienda, Banco Provincia incorporó una línea específica destinada a financiar la adquisición de viviendas modulares comercializadas por empresas adheridas al programa.
El préstamo permite acceder a hasta $100 millones y financiar hasta el 100% del valor de la vivienda, incluido el IVA. El plazo de devolución se extiende entre 12 y 96 cuotas, mientras que la tasa es en UVA más una tasa fija anual del 9% para clientes y clientas que perciben sus haberes en Banco Provincia y del 15% para el resto de los usuarios.
Las cuotas se debitan automáticamente de una cuenta bancaria y, al tratarse de un préstamo personal, no es necesario constituir una hipoteca ni afrontar gastos de escribanía. Además, los fondos son transferidos directamente a la empresa proveedora que forma parte del programa.
Otra de las posibilidades que ofrece la línea es sumar hasta tres créditos para financiar un mismo proyecto. De esta manera, en el caso de una pareja, ambas personas pueden solicitar el préstamo y acceder a un monto mayor.
Un sistema adaptable a cada proyecto
Las viviendas modulares también se destacan por la posibilidad de adaptarse a diferentes necesidades. Las unidades pueden trasladarse, ampliarse o complementarse con nuevos módulos, según las distintas etapas de la vida familiar.
Por este motivo, la propuesta alcanza tanto a quienes buscan acceder a su primera vivienda como a quienes necesitan ampliar una propiedad o incorporar nuevos espacios. Entre las alternativas se encuentran sumar una habitación, construir un quincho, agregar un espacio de trabajo o instalar una vivienda adicional dentro de un mismo terreno.
El crecimiento de la construcción modular e industrializada responde, según datos del sector, a factores como la rapidez de ejecución, la previsibilidad de los costos y la eficiencia constructiva. En Argentina, el sistema Steel Framing registró un crecimiento del 91% entre 2005 y 2023, mientras que referentes de la industria señalan una expansión sostenida de los sistemas modulares e industrializados durante los últimos años.
En este escenario, la modalidad apunta a distintos perfiles: jóvenes que proyectan su primera vivienda en un terreno familiar, familias que necesitan ampliar su hogar sin realizar una obra tradicional y personas que buscan incorporar espacios recreativos o laborales en períodos más cortos.
Cuánto cuestan las viviendas modulares
Al igual que sucede con una construcción tradicional, el precio final depende de las características y terminaciones elegidas. En la mayoría de las empresas, los clientes pueden personalizar distintos aspectos de acuerdo con sus preferencias y presupuesto.
De todos modos, los sitios web de las empresas fabricantes ofrecen algunos valores de referencia. Un módulo de 30 metros cuadrados figura publicado en 31.300 dólares, equivalentes a $47,3 millones según el valor del dólar consignado en la información. Una vivienda compuesta por dos módulos, con una superficie de 54 metros cuadrados, tiene un precio de 49.700 dólares, equivalente a $75 millones. Por último, una alternativa de 60 metros cuadrados distribuida en dos plantas está valuada en 66.300 dólares, unos $100 millones.
Cómo solicitar el crédito
Para acceder al financiamiento, el interesado debe elegir una empresa adherida a la línea de viviendas modulares de Banco Provincia y solicitar una cotización para definir el modelo que se ajuste al proyecto.
Luego, la empresa genera una propuesta de financiamiento personalizada de acuerdo con el valor de la vivienda seleccionada. Una vez aceptada la oferta, se recibe la propuesta definitiva para su validación digital.
La operación se confirma desde Cuenta DNI o Home Banking BIP, sin necesidad de presentar documentación física ni realizar trámites presenciales. Una vez completada la gestión, la empresa proveedora recibe directamente los fondos financiados y entrega la vivienda modular.
Actualmente, son siete las empresas proveedoras adheridas a la línea y pertenecientes a la Cámara Argentina de Construcción Modular e Industrializada (CACMI): DROP Arquitectura Modular, Ecosan SA, IDERO, LABO, Movilhauss y Unimod.
Según la información difundida, en las próximas semanas se prevé que más empresas comiencen a ofrecer el financiamiento de Banco Provincia. La nómina completa y actualizada de las compañías participantes puede consultarse en el sitio oficial de la entidad.
La incorporación de esta línea forma parte de una estrategia más amplia de Banco Provincia para acompañar nuevas modalidades de acceso a la vivienda y promover sistemas constructivos industrializados. La entidad también incorporó herramientas crediticias destinadas a la construcción, ampliación y refacción de viviendas, incluidos proyectos realizados mediante tecnologías como steel frame y balloon frame.