El deterioro de los ingresos familiares volvió a quedar expuesto en un reciente estudio del Instituto Argentina Grande (IAG), que señala que el 47,7% de los hogares en el país no logra cubrir sus gastos mensuales con sus ingresos habituales. Ante esta situación, las familias se ven forzadas a apelar al uso de ahorros acumulados o a la toma de crédito para hacer frente a la canasta básica diaria.
De acuerdo con el relevamiento, el 36,1% de los hogares debió disponer de sus ahorros en el primer trimestre del año, lo que equivale a 3.690.760 familias (unas 11,1 millones de personas). Se trata del registro más elevado de los últimos diez años, excluyendo los picos observados en 2024, con un incremento interanual del 18,1% en comparación con el primer trimestre de 2023.
En paralelo, el recurso al endeudamiento afecta de forma directa a 2,5 millones de familias: un 16,2% recurrió a deudas informales con allegados o familiares, mientras que el endeudamiento financiero y bancario alcanzó al 14,8% de los hogares, registrando un aumento del 55,9% respecto a 2023. Además, unos 603.943 hogares conviven con un esquema de doble endeudamiento (bancario e informal), una condición que se disparó un 117,9% en tres años.
El informe resalta que un 9,8% de las familias (casi un millón de hogares) recurrió a la venta de bienes personales para llegar a fin de mes, una estrategia que creció un 35,4% desde 2023. Asimismo, el análisis advierte sobre una profundización de la brecha salarial de género, ya que la necesidad de adoptar estas medidas complementarias de subsistencia creció un 6,4% en hogares con jefatura femenina, duplicando el ritmo registrado en aquellos liderados por varones (3,2%). Entre los sectores más vulnerables se ubican los adultos mayores y jubilados, impactados por el aumento de remedios y prepagas combinado con una caída real estimada del 30% en los haberes mínimos.