La empresa textil IGT33 S.A., titular de las marcas de indumentaria Rever Pass y Be Rebel, ingresó en concurso preventivo de acreedores en un intento por reestructurar sus deudas y evitar el cierre definitivo. La compañía presentó la solicitud ante la Justicia en junio, y el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 18 declaró la apertura formal del concurso el pasado 14 de julio.
Fundada hace más de cuatro décadas, la firma consolidó desde 2007 un modelo de producción integrado que concentró en instalaciones propias los procesos de corte, confección, estampería, bordado y logística. Sin embargo, la retracción sostenida del consumo en el mercado interno y el deterioro de las condiciones operativas impactaron en la rentabilidad de la empresa, derivando en una situación de cesación de pagos formalizada el 16 de mayo de 2026 tras el incumplimiento de compromisos con exfábricantes y trabajadores desvinculados.
El balance financiero de IGT33 refleja un impacto directo en sus operaciones: cerró el ejercicio 2025 con ingresos por $11.814 millones —una caída cercana al 24% interanual en moneda constante— y registró pérdidas por $4.365 millones, superando ampliamente el saldo negativo de $515 millones reportado en 2024.
Actualmente, la compañía sostiene un pasivo total que supera los $7.000 millones y una nómina superior a los 100 empleados. La infraestructura operativa de la firma incluye una planta industrial propia ubicada en la localidad de Ricardo Rojas, en la provincia de Buenos Aires, y una red de 13 locales comerciales alquilados en diversos centros de compras.