La instalación de un circuito de motocross de 3,2 kilómetros sobre la playa de Pinamar desató una fuerte controversia entre organizaciones ambientalistas, la Municipalidad y los organizadores del Enduro de Invierno. La competencia, prevista para el 29 y 30 de agosto con la participación de 350 pilotos de motos y cuatriciclos, se desarrollará de forma paralela a la Avenida del Mar, en el tramo comprendido entre los balnearios El Pájaro y Rada Beach.
Las obras, ejecutadas con maquinaria pesada para moldear la traza en la arena, motivaron presentaciones de la Fundación Ecológica Pinamar ante el Municipio y el Ministerio de Ambiente bonaerense. Desde la entidad denuncian la alteración de la altimetría del espacio público —prohibida por ordenanzas locales— y sostienen que los trabajos se ejecutan sin una Declaración de Impacto Ambiental formalmente aprobada por la autoridad provincial competente.
Entre los principales cuestionamientos de los ambientalistas se señalan la erosión y compactación de la arena, la alteración del sistema de médanos, la contaminación sonora, el riesgo de vertido de combustibles y los daños sobre la fauna de playa que alimenta a especies de aves locales. Asimismo, advierten que la posterior nivelación del terreno no resulta suficiente para mitigar ni compensar los perjuicios ocasionados sobre un ecosistema considerado de alta vulnerabilidad.
En contraposición, desde la Municipalidad de Pinamar ratificaron la continuidad del evento señalando que su desarrollo cuenta con la autorización aprobada por mayoría en el Concejo Deliberante. Fuentes del Ejecutivo comunal indicaron que el proyecto incluye un estudio de impacto ambiental y destacaron el valor del evento para dinamizar la actividad económica y el turismo en la ciudad durante la temporada baja.