La inflación perforó finalmente el 2% en junio y se ubicó en el 1,9% tras 10 meses de sostenerse arriba de ese nivel clave, con una fuerte desaceleración del rubro de alimentos y bebidas (+1,3%), según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En el primer semestre, el índice de precios al consumidor (IPC) acumuló un alza de 16,8%, mientras que la variación interanual subió al 33,5%.
El fenómeno detrás de la reducción de la inflación de junio hay que buscarlo en el enfriamiento en la aceleración de los precios de los alimentos, indumentaria y calzado, comunicación y de la inflación núcleo.
Ese indicador mide la tendencia estructural excluyendo los precios regulados y estacionales.
La división con mayor variación mensual fue Recreación y Cultura (4,2%), seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,3%) y Salud (2,9%). La otra división por encima de la inflación general fue Bebidas alcohólicas y tabaco (3,1%).
En tanto, la división con variación más baja fue Prendas de vestir y calzado, con 0,4%. Comunicación registró una suba del 0,9% y Alimentos y bebidas no alcohólicas, 1,3%.
A nivel regional, la Región Pampeana registró un IPC de 2%, mientras que el Noreste y el GBA igualó al 1,9% nacional. Por debajo quedaron el Noroeste (1,7%), la Patagonia (1,6%) y Cuyo (también 1,6%).
En la Ciudad de Buenos Aires se habían registrado bajas en los precios de las frutas, vestimenta y del turismo, por lo que en junio el IPC porteño fue de 1,8%, acumulando en el primer semestre del año una suba del 16%.
A nivel de las categorías, los precios del IPC Núcleo (1,6%) tuvieron subas vinculadas a Pan y cereales, Productos medicinales y Alquiler de la vivienda y gastos conexos. Al descontar los factores de estacionalidad y los precios regulados, alcanzó el menor valor desde julio de 2025.
Los precios Estacionales (3,4%) presentaron el mayor incremento debido al aumento en Verduras y en Turismo (aviones, hoteles y paquetes turísticos), compensado por la caída en Frutas. En tanto, los precios regulados quedaron en el punto medio: aumentaron 2,4% con alzas en electricidad y transporte público.
La división con mayor aumento en el mes fue Recreación y cultura (4,2%) como consecuencia del aumento en paquetes turísticos, seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,3%).
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un alza de 33,5% en doce meses y marcó una nueva desaceleración en la dinámica de la suba del costo de vida. Este, a su vez, fue el valor más bajo en diez meses, cuando cerró con el mismo número en agosto de 2025.
La última vez que la tasa inflacionaria registró un alza fue en marzo de este año, tras haber alcanzado un valor de 3,4%. En los meses venideros, la tendencia se consolidó a la baja y alcanza el tercer mes consecutivo con una desaceleración: abril (2,6%), mayo (2,1%) y junio (1,9%).
“Más allá del dato puntual de junio, lo importante será observar la tendencia de la inflación en los próximos meses. Lo verdaderamente relevante será que la inflación pueda sostener ese nivel (por debajo de 2%) en el tiempo”, señaló Javier Bongiovanni, economista de la Fundación Libertad y Progreso.
El aumento en los precios de los alimentos es el que más afecta a los sectores vulnerables, que destinan la mayor parte de su ingreso a cubrir la canasta básica. Por eso, es uno de los rubros con mayor incidencia en el costo de vida de todo el país.
A lo largo del primer semestre del año, la división Alimentos y bebidas no alcohólicas mostró un alza del 17,8%, lo que representó 1 punto porcentual por encima del nivel general de la inflación acumulada en ese período (16,8%).