En sintonía con la batería de ajustes contractuales y regulados que marcan el inicio del segundo semestre, el Gobierno nacional oficializó este miércoles un nuevo esquema de incrementos para los servicios públicos de energía y los combustibles básicos. Las medidas quedaron plasmadas en el Boletín Oficial bajo normativas del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE), disposiciones de la secretaría de Energía y el Decreto 562/2026.
La actualización combina indexaciones por costos de distribución y variaciones impositivas sobre las naftas y el gasoil, configurando un mapa tarifario con un fuerte sesgo de diferenciación según el nivel de subsidio de cada hogar.
El ENReGE dio luz verde a los nuevos cuadros tarifarios para las distribuidoras Edenor y Edesur. De acuerdo con el organismo regulador, la corrección responde a la evolución del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que derivó en un ajuste del componente de distribución del 2,39%. Con este movimiento, el Costo Propio de Distribución aumentó un 2,95% en Edenor y un 2,76% en Edesur.
El impacto final en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se sentirá de tres maneras distintas:
Usuarios residenciales de tarifa plena (Nivel 1): Sufrirán un aumento promedio del 5%. Para este bloque (que representa casi el 40% de los hogares), Edesur fijó un cargo variable de $153,935 por kWh para los primeros 150 kWh mensuales, mientras que Edenor estableció un valor de $154,881 por kWh para el mismo consumo base.
Comercios e Industrias: El incremento en las boletas será severo, superando el doble del porcentaje aplicado a los residenciales.
Hogares con subsidios: Este sector percibirá una leve baja del 0,75% promedio debido a que el Ejecutivo nacional dispuso incrementar el porcentaje de bonificación vigente.
Para atenuar el impacto, continuará activa una bonificación del 16,59% sobre un consumo base de hasta 300 kWh mensuales para los hogares alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), clubes de barrio, entidades de bien público y organizaciones sin fines de lucro. Todo consumo que exceda dicho tope será facturado a tarifa plena.
En lo que respecta al servicio de gas por redes, el regulador nacional aprobó los cuadros de actualización para las tres operadoras de la región:
Los usuarios residenciales de la categoría R1 que no perciben subsidios afrontarán un aumento general en torno al 3%.
El cargo fijo mensual se eleva de $4.251,80 a $4.383,88.
El cargo variable sube un 3% exacto, pasando de $275,48 a $283,69.
Para los usuarios residenciales sin subsidio, los cargos fijos mensuales quedaron estipulados de la siguiente manera:
Categorías R1 a R3: $22.606,14.
Categoría R4: $85.449,38.
Los hogares de tarifa plena abonarán los siguientes cargos fijos de base:
Categorías R1 a R3: $19.694,91.
Categoría R4: $74.776,64.
En paralelo a estas subas, la secretaría de Energía oficializó la prórroga de la bonificación extraordinaria del 25% sobre los consumos de gas para todos los beneficiarios que se encuentren incorporados bajo el régimen de subsidios focalizados.
Por último, el paquete de medidas publicado este miércoles incluyó la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. Esta corrección fiscal impactará de manera directa en los surtidores de las estaciones de servicio durante los primeros días de julio, traduciéndose en una nueva suba sobre los precios finales de las naftas y el gasoil en todo el país.