sábado 27 de junio de 2026 - Edición Nº2761

Rosca | 27 jun 2026

El rojo subnacional

Las provincias dinamitaron su superávit y cerraron 2025 con un fuerte déficit fiscal

16:34 |Un informe del IARAF revela que el gasto público de los distritos creció el doble que sus ingresos corporativos. La escalada de la masa salarial y el bache en la recaudación de Ingresos Brutos explican la vuelta al déficit tras el alivio financiero de 2024


El alivio financiero en las cuentas públicas del interior del país duró apenas un suspiro. Luego de un 2024 marcado por la austeridad forzada y saldos marcadamente favorables, el consolidado de las provincias argentinas y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) volvió a hundirse en el terreno del déficit fiscal durante el ejercicio 2025.

Así lo demuestra el documento preliminar "EUNOMIA - Termómetro digital PBA (Abril-Mayo).pdf", el cual advierte el fuerte impacto que la agenda económica y de gestión provoca en el debate público y las plataformas digitales de los principales líderes locales. La confirmación técnica de este retroceso llegó a través de un informe sectorial del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), emitido el 16 de junio de 2026, titulado "Las cuentas fiscales provinciales de 2025".

De acuerdo con los datos oficiales provistos por la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), el mayor aumento real de las erogaciones respecto de la recaudación transformó por completo el panorama financiero del país. Mientras que en 2024 las jurisdicciones habían acumulado un superávit fiscal consolidado de $2 billones, el año 2025 cerró con un alarmante déficit financiero de $3,6 billones (calculado a valores constantes de mayo de 2026).

La paradoja de las cuentas: El gasto duplicó a los ingresos

El origen del descalabro en las tesorerías provinciales obedece a una brecha asimétrica en la velocidad de las variables macroeconómicas:

  • Ingresos rezagados: Los ingresos totales de los distritos apenas se expandieron un 3,4% real interanual entre 2024 y 2025.

  • Gasto acelerado: Por el contrario, el gasto público total subió un 6,9% real, mientras que el gasto primario (que excluye el pago de intereses de deuda) escaló un 6,8% real en el mismo período.

Al analizar la recaudación impositiva propia de las provincias (que creció de manera global un 3,6% real), el informe del IARAF expone una preocupante distorsión. El impuesto a los Ingresos Brutos, que constituye el corazón de la estructura tributaria del interior con un abrumador 79% de participación sobre el total, se estancó por completo registrando una leve contracción del -0,3% debido al enfriamiento de la actividad comercial y económica general.

La recaudación subnacional evitó un desplome mayor únicamente gracias a los fuertes incrementos en tributos patrimoniales fijos o transaccionales, como el impuesto a los Sellos (+28,7% real), Automotores (+21,8% real) e Inmobiliario (+11,7% real).

Empleo público y jubilaciones: El 61% de la suba

A la hora de buscar los responsables de la expansión del gasto en las administraciones del interior, el peso de la estructura estatal vuelve a aparecer en el centro de la escena. Cinco de los siete rubros del gasto corriente registraron subas sustanciales.

De acuerdo con el desglose del IARAF, la masa salarial de los empleados públicos, que representa la porción más rígida de los presupuestos con un 44,5% de participación, sufrió un incremento del 7,4% real interanual en 2025. A este factor se sumó el incremento del 11% real en los giros destinados a las prestaciones de la seguridad social (cajas previsionales provinciales).

"Entre el incremento del gasto real en personal y el gasto en prestaciones a la seguridad social, se generó prácticamente el 61% de toda la suba real del gasto primario de las provincias durante el año pasado".

Por otro lado, a diferencia de los periodos previos donde la obra pública funcionaba como la variable variable de ajuste tradicional, la inversión real directa (infraestructura) mostró una suba real del 23% interanual, aportando el 19% del incremento global del gasto. Para compensar parcialmente esta erogación, las provincias aplicaron un fuerte recorte del 42% en inversiones financieras y una baja del 9,6% en transferencias de capital.

Un desequilibrio con impacto macroeconómico

El cambio de signo en las planillas fiscales provinciales encendió las alertas de los analistas de mercado, dado que el déficit primario consolidado de 2025 representó el 0,2% de los ingresos totales de las jurisdicciones subnacionales.

A nivel consolidado, el déficit fiscal financiero total representó un 2,1% de los recursos totales de las provincias y equivalió al 0,33% del Producto Bruto Interno (PBI) de la República Argentina. Con las ventanillas de asistencia directa de la Nación severamente limitadas y la imposibilidad de sostener esquemas de emisión, este desequilibrio del 2025 forzará a los gobernadores a rediscutir de manera urgente sus pautas presupuestarias, la estructura impositiva local y las paritarias del sector público si pretenden evitar crisis de deuda en el corto plazo.

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