Una cadena de sismos de magnitudes extraordinarias sumió a Venezuela en una profunda catástrofe humanitaria y de infraestructura. El norte del país fue sacudido este miércoles por dos terremotos de gran intensidad en un lapso de pocos segundos, provocando el colapso de decenas de edificios, cortes masivos de energía eléctrica y una generalizada destrucción que afectó severamente a diversas ciudades, incluida la capital, Caracas.
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó formalmente este jueves por la mañana un balance preliminar de 164 víctimas fatales y más de 971 heridos, advirtiendo que el panorama habitacional y de servicios hace prever un escenario aún más grave en las próximas horas a medida que avancen las tareas de remoción de escombros.
El primer movimiento telúrico, de magnitud $7,2$, se registró a las 18:04 hora local con un epicentro localizado a 21 kilómetros al oeste de Morón, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Casi un minuto después, a escasos kilómetros de distancia, se desencadenó un segundo impacto todavía más potente, alcanzando una magnitud de $7,5$.
En diálogo con LA NACION, el reconocido geólogo argentino Víctor Ramos explicó que la simultaneidad y las características de los eventos representan una anomalía para la historia contemporánea de la región:
Poca profundidad: El primer sismo se originó a 15 kilómetros de profundidad y el segundo a 23 kilómetros. Al ocurrir cerca de la superficie, se generaron ondas expansivas notablemente más destructivas.
Efecto dominó: La primera fractura geológica de la corteza desencadenó la segunda de forma inmediata, inyectando una presión extrema a toda la estructura.
Precedente histórico: Ramos enfatizó que un evento de esta intensidad no ocurría exactamente en esa zona desde el histórico y devastador terremoto de 1812 (hace poco más de 200 años).
"Desde los eventos principales, el USGS ha reportado decenas de sismos con magnitudes de hasta 3 y centenares de menor escala. Los informes oficiales señalan un 94% de probabilidad de que ocurra una réplica de magnitud 5 o superior en los próximos días".
La geología de Venezuela está condicionada por el punto de encuentro entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. El especialista argentino detalló que el epicentro del desastre del 24 de junio se ubica en la falla de Boconó, considerada una de las estructuras tectónicas más activas de todo el continente.
Sin embargo, el factor clave detrás de la violencia de los terremotos radicó en la interacción de esta estructura con la falla de San Sebastián, la más próxima a la capital. El choque constante entre estas fallas genera una alta inestabilidad en la zona del valle profundo que conecta con el aeropuerto de Caracas, un área donde la ingeniería civil local enfrenta desafíos históricos debido al constante balanceo sísmico de sus viaductos.
Aunque el norte venezolano cuenta con un extenso historial de sismos, la magnitud de esta última secuencia rompe con los promedios del último siglo, donde en un radio de 250 kilómetros alrededor del epicentro solo se habían contabilizado siete eventos superiores a la magnitud 6:
Septiembre de 2025: Dos sismos de magnitud $6,2$ y $6,3$ en Zulia y Lara dejaron un muerto y 110 heridos.
Septiembre de 2009: Un sismo de $6,4$ cerca de Morón causó daños estructurales y 18 heridos.
Julio de 1967: El terremoto de Caracas (magnitud $6,6$) se erigía como el antecedente reciente más trágico, con un saldo de 240 muertos al provocar el colapso de edificios residenciales de gran altura.
Ramos apuntó que, más allá de la potencia física del sismo, la baja resiliencia de la infraestructura urbana agrava exponencialmente los daños. Trazó un paralelismo con el sismo de Haití en 2010, donde un evento de magnitud 7 provocó una devastación total debido a las falencias estructurales de las edificaciones.
Ante la magnitud de la catástrofe, la comunidad internacional comenzó a movilizar recursos de asistencia humanitaria. El presidente estadounidense, Donald Trump, estrechó lazos de cooperación con el gobierno venezolano y ordenó el envío de ayuda inmediata. El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ratificó el despliegue de brigadas de búsqueda y rescate, insumos médicos y soporte logístico tras mantener una comunicación directa con la mandataria Delcy Rodríguez.
En paralelo, naciones de América Latina (incluida la Argentina), España, Alemania, Italia, China e India, junto con la Unión Europea, manifestaron su apoyo oficial. Por su parte, expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instaron urgentemente a las autoridades de Caracas a garantizar el libre acceso a los medios de comunicación y redes sociales con el fin de optimizar las coordinaciones de socorro y la localización de personas afectadas.