La actividad económica consolidó su sendero de expansión al comenzar el año. El Producto Bruto Interno (PBI) registró una variación positiva del 2,3% interanual durante el primer trimestre de 2026, al tiempo que anotó una leve mejora del 0,7% frente al cuarto trimestre de 2025. El dato va en sintonía con las mediciones previas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), cuyo último Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) ya había anticipado un alza del 5,5% interanual en marzo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ponderó los resultados oficiales destacando que se alcanzó un “nuevo récord histórico” tanto en la serie desestacionalizada como en el indicador tendencia-ciclo. Según subrayó el funcionario, este último parámetro encadenó su octavo trimestre consecutivo en alza, lo que a su criterio refleja la robustez del ciclo expansivo actual. El resultado global del trimestre se debió a una fuerte tracción del frente externo y a un comportamiento dispar en el mercado interno, donde doce de los dieciséis sectores del PBI lograron expandirse.
Al analizar el comportamiento de la economía desde el lado de la oferta, el INDEC identificó sectores que funcionaron como motores del crecimiento, mientras que otros continuaron operando en terreno recesivo:
Los sectores en alza: Las mayores subas interanuales se concentraron en Pesca (27,5%), Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (18,1%) y Explotación de minas y canteras (12,3%).
Otros servicios con balance positivo: También registraron avances la intermediación financiera (7,5%), los hogares privados con servicio doméstico (6,3%) y el rubro de hoteles y restaurantes (2,8%), este último traccionado principalmente por el empleo informal.
Los sectores en baja: A contramano del crecimiento general, mostraron variaciones negativas la electricidad, gas y agua (-1,1%) y el comercio mayorista y minorista (-0,3%).
El impacto fabril: La industria manufacturera (-1,7%) junto a la administración pública (-1,4%) fueron los dos sectores de mayor caída en el período, restándole en conjunto 0,3 puntos porcentuales al PBI. Los analistas del instituto advierten que la industria sigue siendo el rubro más golpeado de la economía en términos generales, mostrando un sendero decreciente que no logra repuntar.
"El incremento del PBI es el resultado contable de sumar el consumo público y privado, la inversión y las exportaciones, para luego restar el volumen de las importaciones".
Desde la perspectiva de la demanda global, las exportaciones se consagraron como el segmento de mayor dinamismo del trimestre al avanzar un 9,8% (tanto en la comparación interanual como en la medición desestacionalizada trimestre contra trimestre). Por detrás se ubicó el consumo privado, que creció un 2,7% impulsado en gran parte por el ingreso de bienes importados, tales como automóviles y bienes de consumo final.
En contraste, los demás componentes de la demanda operaron a la baja. El consumo público registró una caída del 0,9%, mientras que la inversión bruta en capital fijo sufrió un severo retroceso del 11,2%. Por su parte, las importaciones cayeron un 7,5% interanual, provocando que la oferta global sufriera una leve contracción del 0,1% interanual a pesar del crecimiento genuino registrado en el Producto Bruto del país.