Los indicadores de actividad y eficiencia productiva en los establecimientos fabriles locales registraron variaciones al alza durante el inicio del segundo trimestre del año. De acuerdo con las series estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) se posicionó en un 59,9% durante abril de 2026. Esta marca representa un avance marginal de 0,1 puntos porcentuales en comparación con el registro de marzo precedente (59,8%) y consolida una mejora de 1,6 puntos frente al 58,3% documentado en abril de 2025. El acumulado del primer cuatrimestre del año reflejó una ganancia de 1,3 puntos porcentuales respecto a igual período del ciclo previo.
La composición del índice general estuvo determinada en gran medida por la performance del complejo industrial localizado en el partido de Bahía Blanca. Las plantas manufactureras bahienses aportaron una incidencia significativa sobre la base de cálculo general, motorizada principalmente por la normalización técnica del sector de sustancias y productos químicos. Este bloque fabril específico alcanzó un nivel de utilización del 69,9%, registro que se ubicó diez puntos porcentuales por encima del promedio reportado doce meses atrás, convirtiéndose en uno de los principales andariveles de la reactivación sectorial.
El informe técnico del INDEC puntualizó que las variaciones interanuales de la rama química se encuentran influenciadas por un efecto de baja base de comparación estadística, derivado de contingencias meteorológicas previas. Durante marzo de 2025, el polo petroquímico de Bahía Blanca experimentó inundaciones severas que afectaron la infraestructura de distribución energética regional. Como consecuencia directa de dicho fenómeno, múltiples terminales debieron paralizar sus líneas de producción ante restricciones en el suministro de gas natural, deprimiendo los volúmenes de actividad operativa que se computaron durante abril de ese año.
El procesamiento de datos desagregados por ramas de producción determinó que los niveles más elevados de ocupación de maquinaria e instalaciones se concentraron en los siguientes sectores:
Refinación de petróleo: Lideró la serie general con una tasa de uso del 86,8%.
Industrias metálicas básicas: Se ubicaron en el segundo escalón del monitor al registrar un 73,4%.
Sustancias y productos químicos: Consolidaron el mencionado 69,9% de capacidad activa.
Papel y cartón: Sostuvieron su ritmo operativo promediando un 67,3%.
Alimentos y bebidas: Superaron la media general con una marca técnica del 60,4%.
En la dirección opuesta, el monitor fabril expuso márgenes de ociosidad significativos en varios componentes del entramado manufacturero nacional. Los desempeños más contractivos de abril se localizaron en la industria automotriz (46,5%), seguida por la metalmecánica excluida la fabricación de automotores (42,7%), los productos derivados del caucho y plástico (42,4%) y las manufacturas textiles (42,4%). Las mayores incidencias negativas respondieron al bloque metalmecánico general, deprimido por contracciones en los pedidos de maquinaria agrícola y electrodomésticos para el consumo doméstico.
Las conclusiones metodológicas del organismo estadístico nacional determinaron que, si bien el registro de abril de 2026 constituye el valor más elevado de los últimos seis meses, las variables agregadas de la producción continúan posicionándose por debajo de los promedios históricos de la serie. Los analistas sectoriales enmarcan este comportamiento en una coyuntura caracterizada por un nivel de demanda interna moderada y por marcadas asimetrías de rendimiento estructural entre los 12 bloques industriales relevados, de los cuales seis computaron bajas interanuales y cinco reflejaron retrocesos respecto a la marcha de marzo.