La consultora Scentia presentó su informe técnico correspondiente al comportamiento del consumo masivo para el mes de abril de 2026. El relevamiento estadístico, elaborado sobre la base de información procesada mediante sistemas de scanning en más de 8.000 puntos de venta distribuidos en todo el territorio nacional, reflejó una variación interanual del -3,8% en los volúmenes generales y una contracción del 4,7% en la comparación respecto de marzo. Con estos datos, el indicador consolidado para el primer cuatrimestre del año registra una adecuación del 3,3% en términos de volumen total de comercialización.
El dato más destacado del período se localizó en el segmento del comercio electrónico o e-commerce, que consolidó un avance del 40,4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Desde la perspectiva de las estrategias de gestión del sector privado, esta marcada aceleración valida el proceso de migración de las preferencias de los consumidores hacia las plataformas digitales obligatorias y optativas. Si bien el canal virtual representa actualmente una proporción menor sobre el total de las transacciones de bienes de consumo masivo, su expansión geométrica denota un cambio estructural en la eficiencia de los canales de distribución y una modernización de los hábitos de compra.
El reacomodamiento de los volúmenes transaccionados exhibió un comportamiento con variaciones moderadas entre los distintos formatos físicos de comercialización. Las grandes cadenas de supermercados registraron una adecuación del -4,5% interanual, igual variación que la observada en el sector de los comercios mayoristas (-4,5%). Por su parte, los autoservicios independientes mostraron una mayor estabilidad relativa al registrar un retroceso del 3% en la comparativa de doce meses.
En tanto, el canal compuesto por kioscos y comercios tradicionales (K+T) experimentó un descenso del 4,8% interanual. Desde el enfoque macroeconómico, estas oscilaciones técnicas se inscriben dentro de la transición hacia un modelo de precios libres sin subsidios cruzados ni distorsiones de abastecimiento, lo que impulsa a las terminales minoristas a optimizar sus márgenes de operación y stocks en un entorno de alta competencia y estabilidad de la moneda.
Al desagregar el desempeño de las canastas analizadas por Scentia, la categoría general de alimentación mostró una variación del -3,6%. Al interior de la estructura de consumo, las mermas principales se concentraron en los rubros denominados "Impulsivos" (golosinas y snacks), que registraron una baja del 12%; seguidos por los bienes "Perecederos", con un ajuste del 7,8%; y los productos asociados a "Desayuno y Merienda", que marcaron un descenso del 7,6% en volumen.
En contraposición a la tendencia general del segmento alimentario, las categorías vinculadas al sector de bebidas sostuvieron un sesgo expansivo durante el cuarto mes del año. El rubro de bebidas con alcohol registró un incremento del 6,7% interanual, mientras que las bebidas sin alcohol acompañaron el desempeño positivo con un avance del 4% en el volumen de despacho. Esta selectividad en el gasto de los hogares refleja la estabilización de los ingresos reales y la búsqueda de optimización presupuestaria mediante el uso intensivo de promociones y canales de compra alternativos.