Las variables del mercado financiero local e internacional exhibieron dinámicas contrapuestas en la última rueda, reflejando por un lado la solidez en la acumulación de reservas de la autoridad monetaria y, por el otro, un reacomodamiento técnico y toma de utilidades en los activos financieros de renta fija y variable que operan en las plazas de Buenos Aires y Nueva York.
El dato central de la jornada estuvo en el Mercado Libre de Cambios (MLC), donde el Banco Central de la República Argentina (BCRA) continuó con su racha compradora al adquirir US$ 144 millones. Con esta nueva intervención, el organismo monetario consolida un saldo positivo que supera los US$ 8.300 millones en lo que va del año 2026. Este flujo sostenido de divisas ratifica la efectividad de las herramientas de control y el saneamiento del balance del Banco Central, constituyendo el pilar fundamental del programa económico de la gestión.
Reacomodamiento técnico en Wall Street y la plaza local
En el segmento bursátil, los activos argentinos experimentaron una jornada de corrección tras los récords alcanzados recientemente. El índice de referencia de la bolsa local, el S&P Merval, registró una variación del -1,5%. En sintonía, los Certificados de Depósito Argentinos (ADR) de firmas locales que cotizan en dólares en Wall Street operaron mayoritariamente en terreno negativo, liderados por el sector bancario: Banco Supervielle (-6,3%), Grupo Financiero Galicia (-5,6%), Banco Francés (-5,4%) y Banco Macro (-4,6%).
Por el lado de la renta fija, los bonos soberanos nominados en dólares —tanto los bajo legislación local (Bonar) como internacional (Globales)— mostraron una oscilación a la baja del 0,3% en promedio. Como correlato de este comportamiento técnico de los títulos públicos, el índice de riesgo país elaborado por la banca JP Morgan se ubicó en los 547 puntos básicos, luego de haber perforado el piso de los 500 puntos durante la semana anterior. Los analistas del mercado encuadran este movimiento como una pausa lógica y esperable dentro de un ciclo alcista prolongado determinado por la confianza en el superávit fiscal.
Estabilidad en las cotizaciones cambiarias
En el mercado de divisas, las cotizaciones mayoristas y minoristas continuaron operando bajo parámetros de marcada estabilidad. El dólar oficial minorista cerró en las pantallas del Banco Nación a $1.370 para la compra y $1.420 para la venta, manteniendo el sendero previsto de microdevaluaciones programadas (crawling peg).
En tanto, las cotizaciones financieras alternativas y el denominado mercado informal o blue acompañaron este clima de previsibilidad. El billete paralelo se negoció en los $1.435 para la venta al cierre de las operaciones. La paridad y la convergencia de las brechas cambiarias continúan reflejando la solidez de la política de absorción de pesos y emisión cero que ejecuta el Palacio de Hacienda.