El "periodo de gracia" parece haber llegado a su fin. Según el Informe Político Nacional de Opina Argentina, durante abril se aceleró el proceso de desgaste del Gobierno ante la opinión pública. La aprobación de Javier Milei se situó en un 35%, marcando su nivel más bajo desde el comienzo del mandato tras una caída de 6 puntos en el último mes y de 13 puntos desde enero.
Lo más preocupante para la Casa Rosada es la fuga de apoyos en su propio territorio: un 33% de su base electoral de 2023 hoy califica la gestión de manera negativa. Este desencanto interno coincide con el colapso de la imagen de Manuel Adorni, quien, en medio de crecientes denuncias, registra un 45% de desaprobación incluso entre los votantes libertarios.
El factor paciencia: expectativas en declive
El estudio revela un dato que funciona como una variable indirecta de la paciencia social: las expectativas a futuro. En diciembre, el 46% de los argentinos creía que el país estaría mejor en un año; en abril, ese registro se desplomó al 29%. Esta caída en la credibilidad del "rumbo" se vincula directamente con el endeudamiento de los hogares (67%) reportado por ARESCO y la pérdida de empleo analizada por el CESO.
Reconfiguración del tablero electoral
El agravamiento de las condiciones sociales tiene una traducción directa en la intención de voto. La Libertad Avanza bajó del 44% en enero al 31% en abril. Sin embargo, el fenómeno presenta una particularidad:
Peronismo estancado: A pesar del desplome oficialista, el peronismo no capitaliza la caída y bajó 3 puntos en el mismo período (del 35% al 32%).
Crecimiento de la Izquierda: La figura de Myriam Bregman emerge con un 44% de aprobación, traccionada principalmente por el votante peronista (84% de afinidad) y sectores desencantados.
El auge de los "Otros": Crece la opción de votantes de centro (ex Cambiemos) que no encuentran representación en el esquema actual.
Malvinas: un consenso inalterable
En un nuevo aniversario de la guerra, el informe destaca que el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas sigue siendo una política de Estado para la ciudadanía, independientemente de la valoración de la gestión económica.
En conclusión, el escenario de mayo de 2026 se presenta como el más desafiante para el Poder Ejecutivo. Con una intención de voto en declive y un tercio de sus propios votantes cuestionando el rumbo, el Gobierno ya no solo enfrenta la resistencia de la oposición, sino el agotamiento de su propia coalición social. La "resiliencia" que detectó DC Consultores meses atrás parece haber entrado en una fase de erosión acelerada.