La ciudad de Chivilcoy vive hoy una jornada de protesta marcada por la incertidumbre laboral. Familiares de ex trabajadores de la empresa Bicontinentar convocaron a una movilización en la salida del Parque Industrial para visibilizar la crítica situación de decenas de empleados que, tras el cierre de la planta, aún no han percibido sus haberes, aguinaldos ni indemnizaciones.
La iniciativa, impulsada por Claudia —madre de uno de los operarios que trabajó 20 años en el lugar—, busca destrabar el conflicto legal sobre el predio. "La idea es que esto se mueva un poco porque no se entrega la nave. Si se liberara el lugar, podrían venir otras fábricas y generar empleo", explicó la mujer, quien resaltó que el cierre no solo afectó a las familias directas, sino que paralizó el movimiento comercial de toda la zona.
El impacto humano de la crisis El reclamo pone de manifiesto la cara más dura del desempleo en el actual contexto económico:
Falta de pagos: Denuncian que operarios que se quedaron hasta el último día cuidando las instalaciones no han cobrado "absolutamente nada".
Crisis sanitaria: Claudia, quien atraviesa un tratamiento oncológico, describió las dificultades extremas para costear medicación y necesidades básicas ante la falta de ingresos.
Colapso laboral: Advierten que los jóvenes de la ciudad no logran reinsertarse. "Tiramos currículums por todos lados, pero está todo colapsado", señalaron desde la organización.
Esta movilización en Chivilcoy se produce en un clima de alta tensión social. Mientras los informes nacionales de consultoras como CB Global Data e Innova indican que los "bajos salarios" y la "desocupación" han desplazado a la inflación como la principal angustia de los argentinos, casos como el de Bicontinentar evidencian el costo territorial de la parálisis productiva. La demanda de los vecinos es clara: definiciones sobre el predio para que el trabajo vuelva a ser el motor de la ciudad.