La cantidad de argentinos con acceso al sistema financiero alcanzó los 37,8 millones al cierre de 2025, lo que representa un incremento neto de 600 mil personas en un año. Según el Informe de Inclusión Financiera de abril de 2026, el 74%de los titulares opta por la tenencia simultánea de cuentas bancarias y de pago para aprovechar los beneficios de la interoperabilidad entre proveedores. Asimismo, se destaca la expansión de las cuentas en moneda extranjera, que ya alcanzan al 62% de los cuentahabientes, tras un aumento neto de 4,6 millones de individuos durante el último año.
En términos de uso, los medios de pago electrónicos consolidaron su adopción masiva con un promedio de 30 pagos mensuales por adulto, un 10,7% más que el año anterior. Esta digitalización de las transacciones tuvo un impacto directo en el manejo del dinero físico: las extracciones por cajero automático cayeron a un promedio de 1,7 operaciones mensuales por adulto, el valor más bajo registrado desde 2016. Los pagos inmediatos, como las transferencias y pagos con QR, representan ya 6 de cada 10 operaciones electrónicas, superando ampliamente el ritmo de crecimiento de las tarjetas de débito.
El ahorro e inversión de las personas humanas también mostró una evolución positiva con un crecimiento interanual del 12,4% en términos reales. Los Fondos Comunes de Dinero (FCD), integrados principalmente en billeteras digitales, se posicionaron como el instrumento transaccional más popular, con 26,5 millones de cuentas que registran saldos invertidos. Por su parte, los plazos fijos experimentaron una mejora tanto en cantidad de titulares como en saldos reales, llegando a representar el 2,6% del Producto Interno Bruto (PIB) hacia finales de 2025.
Finalmente, el mercado de crédito mostró una notable profundización al alcanzar los 20,3 millones de deudores individuales, una cifra cercana al máximo histórico del país. El saldo promedio por deudor ascendió a 4,1 millones de pesos constantes, el valor más elevado desde enero de 2020, traccionado por la recuperación de los préstamos hipotecarios y prendarios. En el sector productivo, el 74,6% de las MiPyMEs cuenta con financiamiento activo, logrando un saldo récord de 50,7 billones de pesos constantes, impulsado en un 77% por la incorporación de nuevas empresas al sistema crediticio.