viernes 24 de abril de 2026 - Edición Nº2697

Rosca | 21 abr 2026

Salto histórico de Vaca Muerta

Argentina alcanzó un superávit energético de USD 2.405 millones en el primer trimestre

Impulsado por niveles récord de producción de hidrocarburos no convencionales y una caída drástica en la importación de GNL, el país logró el saldo positivo más alto de su historia para un inicio de año. El sector se consolida como el principal motor de ingreso de divisas y alivio para las reservas del Banco Central


El sector energético argentino ha dejado de ser un factor de presión para las reservas para transformarse en el gran protagonista de la recuperación económica en este inicio de 2026. Según datos oficiales, el primer trimestre cerró con un superávit comercial de USD 2.405 millones, una cifra sin precedentes que refleja la velocidad de la expansión en la cuenca neuquina y un cambio estructural en el comercio exterior.

El motor indiscutido de este fenómeno es Vaca Muerta. El aumento en la eficiencia de extracción y las inversiones tecnológicas permitieron que la producción de petróleo crudo y gas natural no solo cubra la demanda interna con holgura, sino que genere excedentes que hoy encuentran mercados competitivos a nivel global. Durante marzo, las exportaciones de combustibles marcaron uno de los picos más altos de la serie histórica, lideradas por el crudo y seguidas por sus derivados.

Ahorro de divisas y eficiencia logística Tan determinante como el aumento de las ventas fue el derrumbe de las importaciones. La menor necesidad de comprar Gas Natural Licuado (GNL) en el exterior generó un ahorro multimillonario. Este retroceso se explica por una mejor planificación del sistema y, fundamentalmente, por la expansión de la infraestructura: la puesta en marcha de nuevos gasoductos y oleoductos ha permitido evacuar la producción desde Neuquén hacia los centros de consumo y terminales de exportación sin los cuellos de botella de años anteriores.

Proyecciones para el resto del año

El contexto internacional, con una demanda global sostenida, favoreció la colocación de productos argentinos en la región y otros mercados de ultramar. En términos interanuales, la mejora es sustancial, confirmando que la energía es hoy, junto al agro, uno de los pilares que sostienen la macroeconomía nacional.

Las proyecciones para los próximos meses son optimistas. De mantenerse el ritmo de perforación y la estabilidad de los precios internacionales, el superávit energético podría ampliarse, reforzando la posición de Argentina como exportador neto. Este "boom" no solo deja una marca histórica en las estadísticas del inicio de 2026, sino que establece una nueva base de previsibilidad para el desarrollo industrial y la generación de divisas genuinas.

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