La tensión entre los gremios estatales y el Ejecutivo Nacional sumará mañana martes un nuevo capítulo de confrontación. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) llevará adelante una jornada de lucha y paro nacional tras un plenario federal que unificó el reclamo de todas las seccionales del país. El eje central de la protesta es la "caída libre" del poder adquisitivo y la exigencia de una recomposición salarial inmediata.
"El Gobierno fracasó a la hora de bajar la inflación y el endeudamiento de los hogares es total", disparó Rodolfo Aguiar, titular de ATE nacional. El dirigente advirtió que, ante la falta de respuestas en la mesa de negociación, el gremio responderá con un incremento de la conflictividad: "Tenemos que seguir con los paros porque el Gobierno está en su peor momento", sentenció.
Impacto en escuelas y administración pública Si bien ATE Provincia confirmó su adhesión, la modalidad elegida para la administración pública bonaerense busca no paralizar totalmente las dependencias. Se espera una concentración de delegados en la zona de Costanera y Salguero para movilizar hacia Aeroparque. Sin embargo, el funcionamiento de las escuelas públicas sí podría verse alterado por dos factores clave:
Auxiliares de educación: Muchos porteros y personal de cocina pertenecen a ATE y se sumarán a la medida.
Suteba Multicolor: La facción disidente del gremio docente, enfrentada a Roberto Baradel, convocó a un paro propio de 24 horas.
Esta medida de la lista Multicolor tendrá especial fuerza en distritos como La Plata, Berisso, Ensenada, La Matanza, Tigre y Bahía Blanca. Los docentes reclaman un salario inicial de $1.500.000, una cifra que se alinea con los últimos datos del INDEC sobre el costo de la Canasta Básica para no ser pobre.
Un pliego de reclamos extenso Más allá de lo salarial, el paro de este martes aglutina una serie de demandas estructurales que incluyen el rechazo a las privatizaciones, la reincorporación de despedidos y el cese de la persecución sindical. También se exige la restitución de fondos adeudados a las provincias y un aumento de emergencia para jubilados.
En la capital bonaerense, se prevé que la actividad sea parcial. Mientras el gremio docente pide mayor inversión en infraestructura y la ampliación del Servicio Alimentario Escolar (SAE), el sector estatal se enfoca en frenar la precarización laboral y garantizar el pase a planta permanente de los contratados.