El Puerto de San Nicolás ha logrado una especialización operativa que lo posiciona como un eslabón indispensable para la economía regional. Según los datos revelados por el último Monitor Portuario provincial, la terminal nicoleña concentró durante 2025 el 69,75% de los fertilizantes que circularon por los puertos de la provincia de Buenos Aires, transformándose en la principal puerta de entrada para los insumos básicos de la campaña agrícola nacional.
De las 3,38 millones de toneladas de fertilizantes operadas en todo el sistema bonaerense, más de 2,35 millones pasaron por los muelles de San Nicolás. Este volumen no solo representa un dominio sectorial, sino que impulsó a la terminal a alcanzar un crecimiento interanual del 14% en su operatividad total, rozando los 3 millones de toneladas sumando otros rubros como la carga siderúrgica y diversos insumos industriales.
Eficiencia y rotación de buques Uno de los indicadores más elocuentes de este crecimiento es la intensidad del tráfico marítimo. Durante el año pasado, atracaron en el muelle local 521 buques, lo que significa un aumento del 42,3% en comparación con el 2024. Este salto en la cantidad de embarcaciones refleja una mejora sustancial en la rotación operativa y una mayor eficiencia en las tareas de carga y descarga, consolidando a la ciudad como un nodo logístico de alta performance.
El perfil industrial del sistema bonaerense A nivel general, el sistema portuario de la provincia mostró una salud envidiable con un incremento total del 17,3% y casi 58 millones de toneladas movilizadas. En este ecosistema, San Nicolás ha sabido tallar un perfil propio: mientras otros puertos se enfocan en la exportación de granos o energía, la terminal nicoleña se ha especializado en la logística industrial.
La capacidad para manejar grandes volúmenes de productos químicos y siderúrgicos vincula directamente al puerto con las principales cadenas de valor del norte bonaerense y el sur de Santa Fe. El crecimiento sostenido del último bienio evidencia que el puerto no solo es un punto de transferencia de carga, sino un socio estratégico indispensable para el desarrollo de la metalurgia y la productividad del campo argentino.