La calle Miró al 500, en el barrio porteño de Caballito, se convirtió ayer en el escenario de una inusual jornada académica y de protesta. Docentes y estudiantes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) trasladaron sus cátedras a la vía pública, justo frente al edificio donde reside el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para denunciar el desfinanciamiento educativo y contrastar su realidad salarial con el cuestionado patrimonio del funcionario.
La movilización, que contó con un fuerte operativo de la Policía Federal, fue impulsada por el Frente Sindical de Universidades Nacionales. El lugar elegido no fue casual: la vivienda de Adorni se encuentra a pocas cuadras de la sede de la Facultad de Filosofía y Letras (Puán), lo que permitió que cientos de alumnos y docentes participaran de las clases abiertas bajo carteles que exigían la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario.
El contraste de los números El foco de la protesta estuvo puesto en la brecha económica entre los funcionarios y los trabajadores de la educación. Los manifestantes señalaron que, mientras un ayudante de primera en la UBA percibe apenas 228.095 pesos netos, el nivel de vida y los viajes del jefe de Gabinete —actualmente bajo investigación judicial— representan una "ofensa" a la educación pública.
"Un pasaje de Adorni a Punta del Este equivale a 18 salarios docentes", rezaba uno de los pasacalles más visibles, en referencia a la reciente polémica por los vuelos privados del vocero. Luca Bonfante, secretario general del CEFyL, destacó que la jornada buscó "dejar en evidencia la precariedad salarial frente a un funcionario investigado por su crecimiento patrimonial".
Hacia una situación crítica Por su parte, Juan Duarte, docente de Psicología en el CBC, advirtió que la docencia universitaria se encuentra en un punto de quiebre institucional. Según los gremios, la falta de actualización presupuestaria de 2024 y 2025 ha licuado el poder adquisitivo de los trabajadores académicos, poniendo en riesgo el normal dictado de clases en la universidad más importante del país. La jornada en Caballito terminó con una asamblea donde se ratificó la continuidad del plan de lucha nacional.