El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer las cifras de condiciones de vida correspondientes al segundo semestre de 2025, revelando una tendencia de recuperación en el aglomerado del Gran La Plata. Según el informe, la pobreza en la región se ubicó en el 31,5%, lo que representa un descenso frente al 35,2% registrado en la primera mitad del año.
A pesar de esta mejora porcentual, el impacto social sigue siendo profundo: hoy existen 297.643 personas bajo la línea de pobreza en la capital bonaerense y sus alrededores. En términos de hogares, la cifra alcanza al 23,6%, lo que equivale a 84.953 viviendas que no logran cubrir la Canasta Básica Total.
Ingresos y empleo en alza La mejora en los indicadores de pobreza se explica, en parte, por el fortalecimiento del mercado laboral local. La tasa de empleo en La Plata alcanzó el 45,8%, lo que significa un crecimiento del 3,4% respecto al semestre anterior.
En sintonía con esto, los ingresos también mostraron una evolución positiva. El promedio de ingreso per cápita familiar se estableció en $619.381, reflejando un avance del 18,1% en comparación con la primera mitad de 2025. Este incremento salarial y la mayor ocupación permitieron que unas 33.000 personas lograran salir de la pobreza en el último tramo del año.
La deuda pendiente: la indigencia Sin embargo, no todos los datos son optimistas. La indigencia, que mide a quienes no alcanzan a cubrir la canasta mínima de alimentos, mostró un comportamiento inverso al subir del 8% al 9% en el total de personas. Actualmente, son 84.722 los platenses que se encuentran en esta situación extrema.
Este contraste entre la baja de la pobreza general y el leve aumento de la indigencia marca el principal desafío para la región: si bien una franja de la clase media-baja ha logrado recuperar terreno, el núcleo más vulnerable de la sociedad aún no percibe con la misma intensidad los efectos del repunte económico y la mejora en el empleo.