La onda expansiva de la interna del Partido Justicialista bonaerense llegó al corazón de Morón. En un movimiento que redefine el tablero político local, el intendente Lucas Ghi formalizó la ruptura del bloque de concejales de Unión por la Patria, desprendiéndose del sector que responde al líder de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella. La decisión se cristalizó tras el triunfo de Claudio Román (apadrinado por Ghi) sobre Claudia Majdanski (impulsada por Sabbatella) en la reciente contienda partidaria.
Con esta fractura, el oficialismo pierde la mayoría automática de 12 miembros. Ghi conformó la bancada PJ-MDF (Movimiento Derecho al Futuro), sello que identifica la construcción política del gobernador Axel Kicillof. Este nuevo bloque contará con seis ediles, entre ellos José María Ghi, Vanina Moro, Alfonso Martínez, Agustín Rompanelli, el flamante presidente del PJ local Claudio Román y el concejal proveniente del PRO, Adrián Colonna.
Un recinto fragmentado
La nueva arquitectura del Concejo Deliberante de Morón obliga ahora a una negociación permanente. El bloque que responde a Sabbatella queda como la primera minoría con siete miembros, mientras que la bancada kicillofista de Ghi empata en seis integrantes con La Libertad Avanza (LLA). El resto del cuerpo se divide entre el PRO, monobloques vinculados a Victoria Villarruel y disidentes libertarios.
Desde el entorno del Intendente justificaron la medida bajo la necesidad de contar con una estructura que responda "de forma incondicional" a la gestión municipal y provincial. "Buscamos un bloque que defienda las gestiones de Morón y de la Provincia sin ambigüedades", señalaron fuentes del nuevo espacio.
Interna bonaerense en territorio local
Aunque a nivel provincial se alcanzó un acuerdo de cúpulas para que Kicillof presida el PJ acompañado por Máximo Kirchner en el Consejo, el episodio de Morón demuestra que la tregua es frágil en los territorios. La disputa por el control de la Primera Sección electoral expone la tensión latente entre el armado propio del Gobernador y el histórico predominio de las vertientes cristinistas y de La Cámpora. En Morón, la convivencia se volvió insostenible y el "derecho al futuro" de Kicillof ya tiene su propia trinchera legislativa.