La Unión Cívica Radical de la Ciudad de Buenos Aires formalizó el inicio de una nueva etapa bajo la conducción de Hernán Rossi, quien sucedió a Martín Ocampo al frente del Comité Capital. En un plenario marcado por la presencia de figuras nacionales como el presidente del Comité Nacional, Leonel Chiarella, y el diputado Martín Lousteau, el radicalismo porteño buscó dar una señal de unidad y fortaleza territorial frente al complejo escenario político actual.
En su discurso de asunción, Rossi no ahorró críticas hacia la coyuntura nacional, advirtiendo sobre un avance contra los pilares de la democracia reinstaurada en 1983. «Hay un profundo desprecio por la ciencia, la cultura, la educación y la salud pública», afirmó el dirigente, quien ratificó el compromiso de la militancia radical en la defensa de la universidad pública y el legado de Raúl Alfonsín.
Control de gestión y "Gabinete en las sombras" Una de las novedades más destacadas de la nueva gestión será la implementación de un “gabinete en las sombras”. Esta estructura tendrá como objetivo analizar y seguir de cerca cada paso de la administración de la Ciudad de Buenos Aires, permitiendo al partido generar diagnósticos propios y propuestas programáticas alternativas. Rossi fue claro en su ambición: «Este es un partido que se tiene que preparar para volver a gobernar la Ciudad».
Por su parte, Leonel Chiarella aportó la cuota de mística federal al acto, reivindicando el rol de la UCR como sostén social. «Donde el Estado se va, está el radicalismo para sostener a los más pobres», señaló, al tiempo que pidió coraje para enfrentar los desafíos actuales, citando como ejemplos a Arturo Illia y Maximiliano Pullaro.
Apertura y trabajo territorial Rossi, un dirigente con más de 30 años de militancia, estará acompañado por Juan Loupias (Secretario General), Inés Parry (Vicepresidenta 1ra) y Andrea Chávez (Vice 2da). La hoja de ruta de la nueva conducción incluye una apertura hacia sectores de la sociedad civil hoy alejados del partido y una fuerte presencia en cada comuna porteña. «Vamos a salir a hablar con el ciudadano de a pie, barrio por barrio, con escucha activa», concluyó el flamante presidente, marcando el inicio de una estrategia de proximidad de cara a los próximos turnos electorales.