La administración financiera del municipio de Tandil quedó bajo la lupa tras la última revisión del Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires. El análisis de la rendición de cuentas correspondiente al ejercicio 2024 reveló un escenario de "desprolijidades administrativas" e inconsistencias que ponen en duda la precisión de los balances oficiales.
El punto más crítico del informe técnico es una brecha patrimonial de $395.347.010,17. Esta diferencia millonaria se concentra en la cuenta "Edificios e Instalaciones", donde los datos registrados en el balance contable no coinciden con el inventario físico de los bienes. Según el organismo, estos desajustes surgen de fallas en la conciliación de los sistemas informáticos, lo que impide una valuación correcta de los activos que pertenecen a la comunidad.
Irregularidades en la deuda y pagos Además del agujero patrimonial, el Tribunal detectó anomalías en el tratamiento de la deuda flotante. El municipio habría modificado montos previstos sin respetar los procedimientos administrativos que exige la ley. A esto se suman hallazgos de carácter operativo que exponen una falta de control interno:
Órdenes de pago sin firmas: Se encontraron documentos de erogaciones que carecían de las autorizaciones jerárquicas correspondientes.
Multas sin cobrar: El organismo señaló demoras injustificadas en el cobro de sanciones a contratistas que incumplieron con licitaciones públicas.
Llamados de atención a funcionarios El dictamen del Tribunal de Cuentas no solo enumera las fallas, sino que incluye recomendaciones directas y llamados de atención para los funcionarios responsables del área económica de Tandil. El informe concluye que, de no corregirse estos procesos, la gestión podría enfrentar sanciones mayores, ya que las inconsistencias detectadas afectan la transparencia y el seguimiento del flujo de fondos públicos en el distrito.