La juventud argentina no está resignada ni desconectada; está recalibrando su relación con el futuro. Según la primera entrega del informe "Jóvenes: valores, política y democracia", fruto del trabajo conjunto entre Pulsar.UBA (el observatorio de la Facultad de Psicología de la UBA) y la asociación Conciencia, el perfil de los argentinos de entre 18 y 35 años se aleja de los estereotipos de apatía absoluta para dar paso a un pragmatismo resiliente.
El dato más potente del estudio es la "disociación de expectativas". Mientras que solo el 45% de los encuestados evalúa de forma positiva la situación actual de la Argentina, un contundente 73% proyecta que su situación personal mejorará o se mantendrá estable en el corto plazo. Este fenómeno sugiere que los jóvenes confían más en su capacidad de autogestión y esfuerzo individual que en las soluciones colectivas o estatales.
El capital cultural como amortiguador El informe introduce una variable clave: el peso del entorno familiar. Se observa que el capital cultural (medido por el nivel educativo de los padres y la disponibilidad de libros en el hogar) funciona como un amortiguador del escepticismo. Los jóvenes con mayores recursos simbólicos tienden a ser menos pesimistas sobre el futuro del país.
Respecto al arraigo, el estudio desmitifica el éxodo masivo: aunque un 32% confiesa que preferiría emigrar, un sólido 40% manifiesta su deseo de permanecer en la Argentina y un 28% aún no lo define. No hay, por tanto, una ruptura identitaria total con el país, sino una "incertidumbre extendida" que convive con el afecto por el territorio.
Información 2.0 y distancia política La relación de esta generación con el poder es de "distancia sin apatía". Si bien el 69% declara tener poco o nada de interés en la política partidaria tradicional, se mantienen informados a través de canales no convencionales. El 79% utiliza las redes sociales (Instagram, TikTok, X) como su ventana principal al mundo, complementándolas con portales de noticias digitales. La televisión y la radio han quedado relegadas a un plano marginal en su dieta informativa.
Vínculos afectivos vs. La Grieta Quizás el hallazgo más esperanzador para la cohesión social es la impermeabilidad de los vínculos juveniles ante la polarización política. El 80% de los jóvenes asegura que la posición política de sus amigos o parejas no afecta en absoluto su relación. Para esta generación, la convivencia ciudadana y los lazos afectivos son una prioridad que se sitúa por encima de la confrontación ideológica, marcando una diferencia sustancial con los comportamientos de las generaciones mayores.
El informe concluye que la juventud argentina es "selectiva en su compromiso". No rechazan la democracia, pero demandan un sistema menos confrontativo y más eficiente. Entender esta lógica resulta vital para los desafíos institucionales de cara a 2027, ya que se trata de una ciudadanía en construcción que valora la tolerancia por sobre la disputa constante.