El municipio de Bahía Blanca dio un paso decisivo en la limpieza de sus depósitos judiciales y el ordenamiento del espacio público. En un operativo masivo encabezado por el jefe de Gabinete, Luis Calderaro, se procedió a la compactación de 200 automóviles y aproximadamente 2.000 motocicletas que se encontraban en estado de abandono y no habían sido reclamados por sus propietarios en los plazos legales previstos.
La iniciativa, respaldada por el intendente Federico Susbielles, no solo responde a una necesidad logística de los corralones municipales, sino que se integra en una política de Estado que vincula la salubridad, el cuidado del medio ambiente y el orden público. "Queremos que este programa sea permanente, con al menos dos operativos anuales, para evitar la proliferación de plagas y la contaminación por fluidos en predios urbanos", destacó Calderaro.
Sin costo para la comuna y con fin solidario Un punto clave del operativo es que se realiza bajo el ala del PRODECO (Programa Nacional de Compactación) del Ministerio de Seguridad de la Nación. Gracias a este marco normativo, las empresas encargadas de la chatarra se inscriben en un registro nacional y brindan el servicio sin costo alguno para las arcas municipales.
Además, el destino del dinero obtenido por la venta del metal compactado ya está definido: el total de los fondos será transferido a entidades de bien público de la ciudad, transformando un problema de chatarra en una ayuda directa para el tejido social bahiense.
El destino de los rodados: ¿Por qué la compactación? La jueza de Faltas local, Soledad Monardez, explicó que la mayoría de los vehículos terminan en la prensa debido a que no cumplen con las condiciones mínimas de rodabilidad para ser retirados por sus dueños o subastados. "Existe un gran porcentaje de unidades que sufren un deterioro tal que ya no pueden volver a la calle", detalló.
Para aquellas unidades que aún conservan valor operativo, la ley establece tres vías posibles:
Su incorporación a la flota comunal para servicios públicos.
El destino a actividades de naturaleza municipal.
La subasta pública.
Sin embargo, para los más de 2.200 rodados intervenidos ayer, la compactación fue la única salida legal y ambientalmente responsable para terminar con años de acumulación innecesaria en el predio de Undiano y Brickman.