Montevideo se convertirá en el epicentro del debate estratégico regional al recibir la XXIV edición de la Cumbre Mundial de Comunicación Política. El evento, que se desarrollará entre el 21 y el 23 de abril de 2026, ha generado una expectativa sin precedentes tras confirmarse la realización de paneles que repasarán la historia reciente del país a través de sus protagonistas: los expresidentes uruguayos desde la recuperación democrática.
Esta instancia, inédita en el marco de la Cumbre, propone un diálogo profundo sobre la evolución de la relación entre comunicación, liderazgo y democracia en las últimas cuatro décadas. Los exmandatarios aportarán su visión empírica sobre cómo la comunicación ha pasado de los medios tradicionales a la era de la fragmentación digital, y cómo este cambio ha afectado la gobernabilidad y el vínculo con el ciudadano.
Un escenario de pluralidad política La Cumbre no solo mirará al pasado; también pondrá el foco en la construcción del futuro. Otro de los ejes centrales será el panel integrado por los presidentes de las principales fuerzas políticas del Uruguay: Fernando Pereira (Frente Amplio), Álvaro Delgado (Partido Nacional) y Andrés Ojeda (Partido Colorado). Este espacio buscará generar un intercambio plural sobre los retos de la comunicación en campañas electorales y la preservación de la calidad institucional en el escenario actual.
A lo largo de tres jornadas intensas, más de 200 consultores, académicos, periodistas y dirigentes de toda Iberoamérica compartirán herramientas sobre transformación digital, opinión pública, campañas electorales y comunicación de gobierno.
Reconocimiento y aval institucional Bajo la dirección de Daniel Ivoskus y Christian Mata, junto a la firma local OGreat Comunicación & Marketing, la Cumbre llega a Uruguay precedida por un fuerte respaldo oficial. El encuentro ha sido declarado de Interés Nacional por la Cámara de Senadores y de Interés Ministerial por el Ministerio de Educación y Cultura, reconociendo su valor para el fortalecimiento del debate público.
Tras su paso por capitales como Madrid, México y Buenos Aires, la llegada de este evento a Montevideo consolida a la ciudad como un nodo clave para la reflexión política internacional, en un momento donde la desinformación y el cambio en los hábitos de consumo de medios plantean interrogantes críticos para la estabilidad de las democracias modernas.