El ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Pablo López, volvió a subir el tono de la disputa fiscal contra la Casa Rosada. A través de un informe técnico con datos actualizados a febrero de 2026, el funcionario aseguró que el equilibrio financiero que exhibe el presidente Javier Milei es "artificial", sentenciando que "el superávit del Gobierno Nacional es el déficit de las provincias".
Según los gráficos oficiales difundidos por la cartera económica provincial, las Transferencias No Automáticas (TNA) obligatorias sufrieron una contracción del 75,3% a nivel general desde 2023. En términos nominales, esto representa una poda acumulada de $14,8 billones que dejaron de ingresar a las arcas subnacionales. López destacó que, mientras en el período anterior los envíos rozaban los $19,7 billones, la gestión actual los ha reducido a apenas $4,9 billones.
El impacto desigual sobre Buenos Aires Uno de los puntos más polémicos del informe es el ensañamiento estadístico que López denuncia contra el territorio bonaerense. Mientras que el resto de las provincias sufrieron una quita promedio del 64,7%, Buenos Aires experimentó un desplome del 89% en los recursos enviados por Nación.
Esta dinámica ha reducido la participación de la Provincia en las TNA totales a un magro 11,7%, una cifra que el ministro calificó como "inconsistente" dado que el distrito aporta cerca del 40% del PBI nacional y concentra a casi la mitad de la población del país.
Obra pública y deuda acumulada El reclamo de La Plata no se limita a los fondos corrientes. López vinculó directamente la caída de recursos con la paralización de la obra pública nacional. Según los cálculos de la Gobernación, la deuda total del Estado Nacional con la Provincia asciende a $14,7 billones. Este monto contempla tanto los compromisos de transferencias directas como las obligaciones de pago de proyectos de infraestructura que hoy se encuentran abandonados o desfinanciados.
Desde el Ejecutivo bonaerense advierten que esta retracción de fondos no es solo un problema contable, sino que impacta de manera directa en el empleo, el consumo y la capacidad de la Provincia para sostener programas sociales básicos en un contexto de alta fragilidad económica.