El Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) registró en enero una subida del 3,1%, marcando la hoja de ruta inflacionaria para el primer trimestre de 2026. Si bien el número muestra una consolidación en el sendero de desaceleración respecto a los picos históricos del pasado, la variación interanual se ubicó en un 31,7%, manteniendo la guardia alta sobre el poder adquisitivo de los hogares porteños.
El impacto de la temporada estival Como es habitual en el primer mes del año, el rubro Recreación y Cultura fue el principal dinamizador del índice, con un salto del 7,4%. Dentro de este apartado, el dato más disruptivo fue el de los Paquetes Turísticos, que experimentaron un incremento mensual del 41,6%. Este fenómeno no solo responde a la inflación inercial, sino a una fuerte demanda de servicios de esparcimiento que impactó directamente en los Servicios Estacionales, los cuales en su conjunto treparon un 15,8%.
Por su parte, el sector de Restaurantes y Hoteles acompañó esta tendencia con un alza del 5,3%, reflejando el encarecimiento de la gastronomía y los alojamientos durante el pico de la temporada de verano en la Capital Federal.
Alimentos y Salud: la presión sobre lo indispensable Fuera del efecto vacaciones, la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas —el rubro de mayor peso en la canasta— anotó un incremento del 4,0%. Este ascenso estuvo motorizado por aumentos por encima del promedio en panificados, lácteos y carnes, lo que implica una presión directa sobre la canasta básica. En la misma línea, el rubro de Cuidado personal y protección social también subió un 4,0%, mientras que Salud registró un incremento del 2,2%, contenido en parte por una menor frecuencia de ajustes en las cuotas de medicina prepaga en este periodo.
Bienes, Servicios y Precios Regulados El informe del IDECBA permite observar una dualidad en el comportamiento de los precios:
Servicios (3,5%): Impulsados por el transporte (3,7%) y los gastos de esparcimiento.
Bienes (2,3%): Mostraron una dinámica más lenta, influenciados positivamente por la caída del 1,0% en Prendas de Vestir y Calzado, rubro que suele deflacionar en enero debido a las promociones de recambio de temporada.
Regulados (1,7%): Fue el segmento que más ayudó a que el nivel general no fuera superior, gracias a la relativa estabilidad en las tarifas de servicios públicos y educación (0,1%) durante el receso escolar.
Perspectivas para el trimestre La inflación "núcleo" (Resto IPCBA), que excluye los factores estacionales y regulados, se ubicó en un 2,5%. Este dato sugiere que, si bien la inflación estructural está en niveles moderados, los choques externos y los consumos de temporada siguen siendo los principales factores de inestabilidad. Los analistas ahora ponen el foco en marzo, donde el fin de la estacionalidad turística será reemplazado por el "efecto educación" y los ajustes tarifarios pendientes.