El inicio de la temporada de verano 2026 presenta un panorama complejo para el sector turístico de Tandil. Aunque el período de Año Nuevo dejó cifras alentadoras, referentes de la actividad coinciden en que se trata de un verano atípico, con niveles de ocupación sensiblemente inferiores a los de años anteriores y con un perfil de visitante más austero en sus gastos.
Desde el sector hotelero y gastronómico señalaron que el comportamiento de la primera quincena respondió a las previsiones que ya se manejaban desde diciembre. Si bien se registra movimiento turístico en la ciudad, el flujo es menor al habitual y la diferencia se percibe tanto en los números de ocupación como en la dinámica cotidiana. A ello se suma un cambio en los hábitos de consumo, con estadías más cortas y un gasto más controlado.
Entre los factores que explican esta situación se destaca la pérdida de poder adquisitivo, sumada a la creciente competencia de destinos internacionales. Según indicaron desde el sector, aquellos turistas que lograron sostener su capacidad de gasto optaron por viajar al exterior, donde países como Brasil o Chile resultan más accesibles en términos comparativos. En ese contexto, Tandil enfrenta dificultades para competir, aun manteniendo tarifas similares a las de temporadas anteriores.
En relación con los niveles de ocupación, los prestadores evitaron precisar cifras oficiales, aunque estimaron que rondan el 50 por ciento, muy por debajo del 80 por ciento registrado en el mismo período del año pasado. A pesar de los esfuerzos por contener precios, el aumento de los costos —impulsado por la inflación, las tasas y los servicios— genera una fuerte presión sobre la rentabilidad del sector.
Otro de los puntos señalados fue la escasez de recursos destinados a la promoción turística. Desde el ámbito privado advirtieron que el presupuesto publicitario resulta insuficiente, lo que obligó a concentrar las acciones en redes sociales y a redirigir el tráfico hacia los canales oficiales de Tandil. En ese marco, reconocieron que la falta de financiamiento limita el posicionamiento sostenido de la marca ciudad.
También se destacó la importancia de contar con previsibilidad en el calendario turístico. En ese sentido, fue valorada de manera positiva la definición anticipada de los fines de semana largos para este año, ya que permitirá planificar con mayor antelación las campañas promocionales y favorecer el movimiento turístico durante distintos meses, con impacto directo en la economía local.
De cara a lo que resta del verano, el sector estima que el flujo actual podría sostenerse hasta el fin de semana largo de Carnaval, siempre que las condiciones climáticas acompañen. Más allá de esa fecha, el desempeño de la temporada dependerá en gran medida de la agenda de eventos de la ciudad y de la capacidad de generar propuestas constantes que mantengan a Tandil como un destino atractivo para los visitantes.