Los números oficiales sobre población en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires volvieron a mostrar una brecha significativa respecto de los relevamientos realizados por organizaciones sociales. Aun así, incluso las cifras difundidas por el propio Gobierno porteño confirman un fuerte crecimiento del fenómeno: según el último censo oficial, la cantidad de personas sin techo aumentó casi un 28% en el último año.
De acuerdo con el relevamiento del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, en noviembre de 2025 se contabilizaron 5.176 personas en situación de calle, frente a las 4.049 registradas un año antes. El incremento interanual fue del 27,8%. Del total, 3.563 personas se encontraban alojadas en Centros de Inclusión Social (CIS) y otras 1.613 dormían en la vía pública.
Las comunas con mayor concentración de personas sin techo fueron la Comuna 1, que incluye el microcentro porteño, con 564 casos; la Comuna 3 (Balvanera y San Cristóbal), con 249; y la Comuna 4 (Pompeya, Parque Patricios, Barracas y La Boca), con 142. Sin embargo, organizaciones sociales recordaron que un censo comunitario realizado en mayo último contabilizó 1.483 personas sin techo solo en la Comuna 1.
El informe oficial señaló además que los principales desafíos continúan siendo la salud mental, las adicciones, la ruptura de vínculos familiares y la dimensión metropolitana del problema. En ese sentido, indicó que el 39,5% de las personas encuestadas manifestó haber nacido en la provincia de Buenos Aires.
Pese al aumento registrado, la cifra oficial se mantiene muy por debajo de la estimada por las organizaciones que trabajan con personas en situación de calle. El tercer censo popular, realizado por más de 30 organizaciones sociales, calculó que en la Ciudad de Buenos Aires hay 11.892 personas sin techo, más del doble de lo informado por el Gobierno porteño.
Ese relevamiento, realizado en junio y presentado en septiembre, registró 7.898 personas viviendo en la vía pública y 3.994 alojadas en Centros de Integración Social. Según las organizaciones, uno de los factores que explica el subregistro oficial es la metodología: el censo del Gobierno se realiza en una sola noche y en puntos previamente definidos de la ciudad.
Uno de los datos más cuestionados del relevamiento oficial es el referido a niñas, niños y adolescentes en situación de calle. Según el Gobierno porteño, el 88% de la población sin techo tiene entre 19 y 59 años y solo se registraron diez menores de edad: una niña menor de 15 años y nueve adolescentes de entre 15 y 18. Se trata, según la gestión, de la cifra más baja desde que se realizan estos censos.
El ministro de Desarrollo Humano y Hábitat, Gabriel Mraida, sostuvo que el aumento de la permanencia en los CIS favoreció la escolaridad, la formación y la inserción laboral, y remarcó que los diez casos representan apenas el 0,6% del total.
Desde las organizaciones sociales, sin embargo, pusieron en duda esa cifra. Mónica De Russis, referente de la asociación civil Amigos en el Camino, aseguró que “diez chicos solamente no puede ser” y advirtió sobre familias que pierden habitaciones de hotel y terminan en la calle. También alertó que durante el verano la situación se agrava por el cierre de comedores, iglesias y organizaciones, y por la falta de vacantes en los paradores, incluso para quienes desean ingresar.
La presencia de infancias en la vía pública volvió al centro del debate meses atrás, cuando el Gobierno porteño anunció que podría recurrir a la Justicia para separar a niños y niñas de sus familias en casos extremos. En ese marco, Mraida defendió el protocolo “Cero niños en la calle”, al sostener que la prioridad es resguardar la salud y la integridad de los menores.
Horacio Ávila, referente de Proyecto 7, rechazó los datos oficiales y afirmó que en junio su organización relevó más de 140 niños y niñas en situación de calle. También vinculó el crecimiento del fenómeno con el aumento de desalojos en la Ciudad, que ya superaron los 500 durante la actual gestión. “Es contradictorio que se diga que la pobreza baja, mientras la población en la calle crece”, señaló.
Según Ávila, el escenario se agravó incluso después del relevamiento oficial: “De noviembre a enero hay un mundo”, advirtió.