El intendente de Tandil, Miguel Lunghi, trazó un panorama crítico de cara a 2026 y advirtió que el próximo año será “difícil” debido a la caída del consumo, el deterioro de los salarios y el impacto del ajuste en sectores sensibles como jubilados, personas con discapacidad y el sistema de salud.
“Hay una disminución muy grande en el consumo y sueldos totalmente reprimidos, muy bajos. Todo eso genera una situación compleja y no vislumbro obras públicas que el Estado nacional no puede dejar de hacer”, afirmó el mandatario.
Uno de los puntos centrales de su reclamo fue la situación del sistema cloacal en la ciudad. Lunghi explicó que Tandil cuenta con cuatro plantas de depuración, construidas por el gobierno nacional, pero que el crecimiento acelerado de la ciudad hace imprescindible la ampliación de la planta central. “Necesitamos un cuarto módulo, una obra de alrededor de 11.000 millones de pesos. El municipio no los tiene”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que ante la falta de transferencias nacionales solicitó la posibilidad de acceder a un crédito a largo plazo. “Si no nos dan recursos, pedimos un crédito a una tasa correcta y a 15 años, que luego se transfiere al pueblo de Tandil. Hoy eso no existe”, lamentó, y señaló que la Provincia avanza con dificultades en obras cloacales en Villa Aguirre.
En el plano político, Lunghi indicó que mantiene diálogo con el gobernador bonaerense y coincidió en que la prioridad debe estar puesta en infraestructura básica. Sin embargo, subrayó las limitaciones financieras de la Provincia: “Produce el 39% del producto bruto nacional y recibe apenas el 22%. Con los recortes del gobierno nacional es imposible que pueda distribuir más”.
El intendente también cuestionó la falta de control y mantenimiento en rutas nacionales y advirtió sobre el impacto de una eventual privatización. “Hay muchos accidentes y se necesitan rutas en condiciones. Si las hacen los privados, van a aumentar fuertemente los peajes”, alertó.
En materia de salud, Lunghi remarcó el aumento de costos y la desigualdad en el acceso a tratamientos de alta complejidad. “Hoy una operación con robot cuesta 25.000 dólares y una convencional 6.000. Esa desigualdad termina recayendo en los municipios”, explicó, y agregó que Tandil debió hacerse cargo de la compra de anticonceptivos que antes enviaba la Nación.
Por último, al ser consultado sobre el escenario político local y las candidaturas a intendente, Lunghi evitó definiciones personales. “No hago futurología. El radicalismo decidirá quién será el candidato. Hoy hay al menos cuatro nombres en carrera”, concluyó.