El escenario político y social de Argentina al cierre de diciembre de 2025 presenta una marcada dualidad entre la validación institucional y el malestar por el costo de vida. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) se mantuvo prácticamente estable con una variación negativa de apenas el 0,1%, situándose en 2,46 puntos. Este valor consolida un promedio de gestión para la administración de Javier Milei que supera los registros finales de los gobiernos de Mauricio Macri, Cristina Kirchner y Alberto Fernández, apoyado principalmente en la valoración de la honestidad de los funcionarios y la capacidad para resolver problemas. No obstante, esta confianza institucional no logra blindar la imagen presidencial de la erosión económica, ya que la popularidad de Milei descendió al 36,9% este mes, mientras que su imagen negativa escaló hasta el 55%.
En el plano de las expectativas de precios, el panorama se ha vuelto más complejo durante el último mes del año. La inflación esperada por la población para los próximos doce meses subió al 34%, lo que representa un salto de 4,3 puntos porcentuales respecto a la medición de noviembre. Esta preocupación es especialmente aguda en el Gran Buenos Aires y entre los hogares de menores ingresos, donde la proyección anual llega al 37,5%. En este contexto, persiste un fuerte cuestionamiento social hacia las estadísticas oficiales, dado que casi el 60% de los ciudadanos considera que los datos publicados por el INDEC no reflejan adecuadamente la variación de precios que perciben en su vida cotidiana.
El impacto de estas variables en la economía familiar se manifiesta con nitidez en la percepción del poder adquisitivo y los planes de consumo. Actualmente, el 77,6% de los encuestados afirma que sus salarios están perdiendo la carrera contra la inflación, un sentimiento que alcanza incluso a la mayoría de los votantes del oficialismo. Esta situación ha condicionado severamente el ánimo para las festividades y el periodo estival: casi la mitad de la población planea un consumo inferior o muy inferior al del año pasado para la mesa de las fiestas, y un 39,3% de los ciudadanos ya confirmó que no dispone de recursos económicos para tomarse vacaciones durante esta temporada.