El cierre del año exhibe un escenario de relativa estabilidad en las percepciones, aunque con señales de un leve deterioro en la dimensión personal respecto al mes anterior. La evaluación de la situación económica individual alcanzó un 39,5% de negatividad en diciembre, lo que representa un incremento de 3,5 puntos porcentuales en el malestar privado respecto a noviembre.
El punto de mayor tensión social se observa al analizar la relación salario-inflación: el 77,6% de la muestra total afirma que sus ingresos no logran seguir el ritmo del nivel general de precios. Este fenómeno es transversal, afectando incluso al 59,3% de los votantes de Javier Milei, quienes reconocen que su salario está perdiendo la carrera contra la inflación.
En diciembre se observa un ajuste significativo en la valoración de los principales dirigentes tras la implementación de reformas estructurales y el debate del Presupuesto 2026:
Asimismo, la legitimidad del INDEC ingresó en una fase de cuestionamiento tras la "modificación metodológica" de noviembre. La confianza en las cifras oficiales descendió al 33,5%, mientras que el descreimiento se mantiene en un nivel crítico del 59,7%.
El sentimiento de pérdida de poder adquisitivo se traduce en proyecciones austeras para el cierre del año:
Finalmente, el monitor indagó sobre el debate de las SAD en el fútbol argentino, revelando una paridad absoluta a nivel general: un 41% se muestra a favor y un 41,2% en contra. No obstante, la polarización es extrema, con un 71,3% de apoyo entre libertarios y un 77,5% de rechazo en el bloque opositor