El Índice Líder que elabora el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella registró en octubre de 2025 una suba del 5,97% y se ubicó en 127,96 puntos, el primer aumento luego de dos meses de caída.
Este indicador, que fue construido para anticipar los puntos de giro en la actividad económica, presenta así un avance significativo que además implica un crecimiento interanual del 3,26% frente a octubre de 2024.
De esto se desprende que, según el informe, la economía continúa transitando una fase de desaceleración y que existe una probabilidad cercana al 99% de abandonar la fase expansiva en los próximos meses.
Sin embargo, a pesar del fuerte aumento mensual, la tendencia-ciclo del índice apenas creció 0,13%, marcando su primera suba tras seis descensos consecutivos. Esa racha previa había sido consistente con un escenario de enfriamiento económico que ya se observa en otros indicadores oficiales. Por ejemplo, la serie de tendencia-ciclo del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que el Índice Líder utiliza como referencia, volvió a caer en agosto con una disminución del 0,16%, acumulando cuatro meses de retroceso y acercándose a lo que técnicamente se define como recesión.
Por otro lado, el estudio resalta que el Índice de Difusión, que mide cuántas de las series que componen el indicador aportan positivamente, alcanzó el 70%, lo que implica que siete de los diez componentes mostraron variaciones positivas significativas.
Entre estos se destacan los índices bursátiles, la recaudación real del IVA, los despachos de cemento, el precio internacional de la soja y los precios de minerales no metálicos y siderurgia. Este conjunto de señales mixtas refleja un escenario en el que sectores específicos muestran dinamismo, mientras que la tendencia general de la actividad continúa mostrando signos de debilidad.
Además, el comportamiento reciente del indicador también se observa en su evolución trimestral. En agosto había registrado una caída del 4,72%, seguida por un leve descenso de 0,85% en septiembre, antes del rebote de octubre.
Aún así, la probabilidad de ingresar en una fase recesiva nos sigue respirando en la nuca y no desaparece: el informe calcula una chance del 98,79% de que la economía salga de la fase expansiva, lo que se interpreta como un anticipo de un período recesivo inminente.