

El clima de pesimismo político y social que acecha a la Argentina hace tiempo se ha intensificado y la brecha cada vez es más palpable, demuestra un nuevo estudio nacional en el que los principales líderes políticos del país mantienen niveles de imagen negativa superiores al 50%.
La encuesta nacional fue realizada por la consultora Trespuntozero, entre el 22 y el 26 de agosto de 2025, sobre 1200 casos en todo el país, y buscaba recopilar las percepciones y actitudes de los argentinos hacia el contexto sociopolítico a partir del caso coyuntural de Spagnuolo.
Los números resultan preocupantes para el gobierno, ya que el 57% de los consultados evalúa negativamente la gestión del presidente Javier Milei, frente a un 39,9% que la aprueba. Esto significa una caída de más de 8 puntos en la valoración positiva respecto de julio, lo que marca un retroceso significativo en apenas un mes.
En este sentido también predominan los sentimientos negativos en el estado de ánimo social: 59,8% manifiesta enojo, tristeza o miedo al pensar en la situación del país, mientras que solo un 39% declara experimentar esperanza, entusiasmo o alegría.
Por otro lado, el principal problema identificado por la ciudadanía es la corrupción, señalada por el 44,5% de los encuestados. Le siguen la pobreza (16,1%), la inseguridad (13,2%) y la desocupación (9,2%). La inflación, que en otras etapas dominaba las preocupaciones, aparece relegada con apenas el 8,4%.
En el plano político, los líderes más relevantes mantienen niveles de imagen negativa superiores al 50%. Javier Milei registra 58,5% de opiniones desfavorables y 39,8% de positivas. Cristina Kirchner tiene 55,8% de imagen negativa y 41,8% de positiva, mientras que Axel Kicillof alcanza 51,1% de rechazo y 43,8% de respaldo. Patricia Bullrich también se ubica en terreno negativo: 58% de imagen desfavorable contra 38,8% de positiva.
Además, la encuesta también refleja la brecha política que atraviesa el país desde las elecciones del 2023:los votantes de Milei sostienen en gran medida su apoyo, mientras que los de Massa y Bullrich muestran un nivel de descontento mucho mayor.